miércoles, 23 de abril de 2014

086 Nucaban: Tielmes - Orusco variante de la Vía Verde del Tajuña por senderos



Mapa de la ruta





Comentario

                              (RUTA POR LA VEGA DEL TAJUÑA)

En la jornada de hoy, los Caballeros Andantes nos proponemos realizar una caminata por uno de los senderos alternativos de la tradicional Vía Verde por la Vega del Tajuña.
Nos reunimos en la explanada que hay frente al restaurante-bar La Piscina en Tielmes, y nos encaminamos hacia el puente del S XVIII, La ermita de San Isidro y la ermita de Los Santos Niños.
Con el buen humor y la alegría que nos caracteriza, vestidos todos con nuestras camisas verdes y nuestros pañuelos del mismo color, aunque siempre hay alguien que “se olvida” la indumentaria reglamentaria, (hoy ha sido el Capi, cuidado y que no se repita),  llegamos al puente que cruza el río Tajuña, (construcción del año 1.637),  que nos permite cruzar el río Tajuña, haciéndonos las fotos de rigor y contando con la colaboración de una bella caminante del lugar que se presta voluntaria a hacernos la foto del grupo. Muchas gracias. Comprobamos como de este punto surgen varias rutas, como la Ruta de Uclés o la Ruta del Azud del Presón.
No llevábamos andados más de un kilómetro cuando nos cruzamos con la Vía Verde y enfrente la ermita de San Isidro. Entre esta ermita y el Club Hípico Los Alamos parte un camino de tierra.
La cara de los caballeros es de susto, a poco de empezar tenemos una tremenda subida cercana a un kilómetro con una pendiente que rondará, en algunos casos, hasta el 30% de desnivel.
Encomendados estábamos ya a nuestras damas y sus prendas eran portadas en nuestras lanzas, por tanto…..¿quién dijo miedo? La recompensa nos llegó al final de la terrible cuesta en forma de maravilloso espectáculo paisajístico. Las tonalidades de verdes son incalculables, los olivares nos rodean una vez en lo alto, pues hemos dejado la Vía Pecuaria y hemos tomado un camino a la izquierda.
Llaneando en dirección nordeste, nos encontramos con una enorme morera que parece cobijar en su regazo la Fuente del Arce, que está seca y además si mana agua no es potable.
Tras una repentina bajada, damos un brusco giro a la derecha  iniciando otra subida no menos complicada que la anterior y, aproximadamente, de la misma longitud. Ahora los cuerpos ya tienen temperatura suficiente y el esfuerzo es menos costoso.
En estos derroteros, estamos ya a una altura de algo más de setecientos treinta metros y continuamos por el camino principal no haciendo caso de la indicación de la Ruta de Marañana con la coincidiremos algo más adelante.
La belleza de los olivares que nos rodean, nos hace olvidar el sofocón de la subida. Abandonamos de nuevo la Vía Pecuaria al llegar a un cruce de caminos y tomamos el de la izquierda. La flor del espino nos va envolviendo con su aroma a nuestro paso.
Vemos diferentes construcciones de color teja, es el hotel rural Aguas de Carabaña, que dejamos a nuestra derecha. Seguimos dos rutas marcadas, de rojo la Ruta de Santa Lucía, y en verde Ruta del Niño Justo.
Llegamos a la vega y andamos entre viñedos Syrah y Merlot. La expedición comenta jocosa “el buen trato” que darían a una buena botella de este vino, pues todos somos amantes de estos caldos dorados.
Así llegamos a la Vía Verde, tomando la dirección de la derecha. El camino asfaltado hace que se nos caliente en exceso la planta de los pies, menos mal que el kilómetro 36 de dicha vía está cercano. En ese punto giramos a la izquierda en dirección al pueblo de Carabaña, pero antes hay que cruzar el Tajuña por el Puente Romano, muy bien conservado y un poco más adelante, a la derecha está la ermita de Santa Lucía a la derecha, que antes fue templo romano dedicado a la Diosa Diana.
Carabaña es un pueblo de algo más de 2.000 habitantes, con una historia que no se podría contar en estas líneas por lo dilatada que es.
Tuvimos la suerte de coincidir en la calle con su alcaldesa que con toda la amabilidad del mundo nos contó cómo podemos ver casas solariegas de grandes señores. Restos de columnas romana. Pila bautismal visigoda. La fuente de la plaza de la época de Carlos IV. Muchas gracias alcaldesa, prometemos volver.
 Aquí pernoctaron huéspedes ilustres como la reina Isabel II en una casa que está derruida y abandonada por los propietarios que a buen seguro gozaran de una gran riqueza económica, pero que son de una pobreza intelectual extrema al dejar que dicha construcción se caiga y no cederla a la administración o arreglarla ellos.
Hemos pasado por la calle Real, Plaza de España, calle la Sierra y salimos por la calle Cuevas de San José. Cruzamos la carretera M-221 por un paso de cebra y salimos al campo en dirección al Parque Forestal El Pinar. Muy bien conservado y muy bonito pero para postre nos queda otra enorme cuesta de más de setecientos metros antes de empezar a llanear ya cerca de Orusco donde está nuestra meta, al lado del polideportivo.

Ruta complicada por las subidas y bajadas que tiene. Se puede decir de las rutas rompe piernas, pero con gran cantidad de cosas que ver y empaparse de cultura de lo mucho que tenemos en nuestro hermoso país y que tan poco cuidamos.


Transporte utilizado: Vehículo propio, se puede realizar en transporte público en el autobús 326 que tiene la salida en Plaza de Conde Casal y va recorriendo todos los pueblos del Valle del Tajuña.


Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno


Galería de fotos




Caballeros participantes: Antonio, Tomás, Amador, Manuel, Carmelo


Vídeo de la ruta





 
Indice de dificultad   Media  

Distancia: 17,4 km

Desnivel + 419 metros  Desnivel -  378 metros
Tiempo total: 4h 49'
Tiempo en movimiento: 3h 53'
Tiempo parado: 56'
Velocidad media total: 3,6 km/h
Velocidad media movimiento: 4,5 km/h
Ritmo medio total por Km: 16'37''
Ritmo medio en movimiento por Km: 13'25''
Indice IBP Index:  63






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