En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Época recomendada: Cualquier época del año. Transporte: Esta travesía la hemos realizado siguiendo las estaciones del tren. Desde Príncipe Pío a Collado Villalba.
Participantes: Antonio, Tomás, Miguel, Fermín, Frank, Antonio el Grande.
Nivel de dificultad: Fácil Distancia: Desnivel + metros Desnivel - metros Tiempo total: Tiempo en movimiento: Tiempo parado: Velocidad media total: Velocidad media en movimiento: Ritmo medio total: Ritmo medio en movimiento: Indice IBP index: Informe
Es una fría mañana de
finales de otoño y los Nuevos Caballeros Andantes se han dado cita
en la Estación de Metro de Colonia Jardín, con la intención de dar
un recorrido por la Casa de Campo hasta el Intercambiador de Príncipe
Pío, en el sentido de las agujas del reloj, siempre pegados al muro
de delimitación del parque público.
Había
motivos de celebraciones, la Navidad de 2015 estaba próxima, que
todos gozamos de buena salud y sobre todo porque estaba preparado el
gran acontecimiento del año para el grupo: el nombramiento de dos
nuevos caballeros andantes que ya han demostrado que son acreedores a
ello por su simpatía, solidaridad, buen humor y todos las virtudes
que adornan a los valientes caballeros andantes modernos. Para empezar
con fuerza, lo primero que hacemos es tomar un café con churros y
porras en la churrería Olivares. Hay que resaltar el buen humor,
simpatía y agrado de las personas que nos atendieron, así como la
excelencia de las porras y churros de dicho establecimiento situado
en la calle Galicia. Volveremos. Comenzamos a
caminar en la calle Fuentesauco, hasta la entrada del metro.
Ascendemos por una escaleras y por la calle Ayllón llegamos hasta el
Cordel de la Merinas y entramos a la Casa de Campo por la Puerta del
Zarzón. Giramos a la
izquierda y el numeroso grupo de hoy se va disgregando en grupos de
dos o tres caballeros que “cabalgan” sobre sus botas en animada
conversación. Seguimos
avanzando, siempre al lado del muro, dejando a nuestra derecha el
Cerro del Espinillo. La puerta de
Rodajos nos indica que hemos llegado a la urbanización de lujo de
Somosaguas, que se nos va quedando a nuestra izquierda siempre.
Pasamos al
lado del nacimiento del arroyo de la Zarza y llegamos a la Puerta de
Humera. Giramos a nuestra derecha para acercarnos al Cerro de
Garabitas, lugar que han elegido los novatos para la gran ceremonia
de nombramiento.
El sitio nos
encoje el corazón al pensar la gran cantidad de personas que
murieron en otro tiempo, por la locura de unos pocos y un
patrioterismo mal entendido. Por eso nuestro recuerdo a todos
aquellos inocentes que dieron su vida para el beneficio de los de
siempre. Actos
lúdicos como el nuestro, preñados de risas, abrazos, vivas a la
vida y alegría desbordante, vienen a redimir este paraje de
barbaries inútiles. Tampoco
olvidemos que estamos en un otero privilegiado para disfrutar de las
vistas de Madrid al completo. Nos encontramos a casi ochocientos
metros de altitud y podemos dominar con nuestra vista todo lo que la
calima contaminante que hay en estos momentos nos permite.
Retornamos
hacia la tapia para continuar nuestro recorrido por Casa Quemada y
cruzar el arroyo Antequina por el Puente de las Siete Rejas. Coronamos el
Cerro de las Covatillas y pasamos las vías de Cercanías. Ahora el
camino es un poco más ruidoso porque vamos al lado de la M-500 o
Carretera de Castilla, incluso salimos unos metros al arcén, para
luego, volver a cruzar las vías, esta vez por un pequeño túnel. Coincidimos
de nuevo con la Cañada de las Merinas y cruzamos la M-30 por un paso
elevado para llegar al Polideportivo José María Cagigal. Pasamos al
otro lado del río Manzanares por el Puente de los Franceses para ir
descendiendo por la calle de Aniceto Marinas, que así se llama la
margen izquierda del río. Ahí vemos
la ermita de San Antonio de la Florida, pasamos debajo del Puente de
la Reina Victoria. Al llegar a
unas escaleras nos incorporamos al paseo de la Florida y damos
nuestro recorrido por terminado en el lugar que teníamos pensado.
Como es
Navidad, hemos reservado mesa para comer todos juntos en La Tasca,
restaurante situado justo enfrente del intercambiador, en el número
21 del paseo de la Florida. Fuimos muy bien atendido por el personal.
Ruta
sencilla que se puede hacer en cualquier época del año incluso con
niños porque no hay dificultades orográficas dignas de mención.
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
Transporte: Salimos desde la estación de Metro de Colonia Jardín y el regreso lo hacemos desde Príncipe Pío, donde existen muchos medios de transporte público. Galería de fotos Vídeo de la ruta Caballeros participantes: Antonio, Tomás, Miguel, Fermín, Amador, Manolo, Carmelo, Antonio Burdalo, Román. Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 16,2 km Tiempo total: 4h 13' Tiempo en movimiento: 3h 48' Tiempo parado: 24' Velocidad media total: 3,86 km/h Velocidad media en movimiento: 4,28 km/h Ritmo medio total por km: 15:57 min/km Ritmo medio en movimiento por km: 13:22 min/km Indice IBP Index: 47 Descargar Track ruta GPX aquí
Mapa de la ruta Comentario Pasamos la Ermita de San Antonio donde caminamos por el mullido de la hojarasca caída de los árboles, recto nos adentramos en la GR-124 bien señalizada uniéndose al anillo ciclista, seguimos hasta llegar a una bifurcación, a la derecha sigue la GR-124 y nosotros cogemos a la izquierda para cruzar la M-30 por un puente, desembocando en una senda ancha y bien arreglada hasta que se la come la M-40, gracias a que está la valla tirada, saltamos y seguimos recto hasta la carretera del Pardo,entre un guardarrail y una alambrada, ¿Qué habrá sido de la SENDA REAL, la cual ha desaparecido majestuosamente a nuestros pies? en su km 1 la cruzamos llegando hasta un cruce en la que volvemos a cruzarla para toparnos de frente con el Palacio de la Zarzuela, a la derecha y por un cercado sin cerrar pasamos para coger la orilla del río Manzanares el cual no abandonamos hasta llegar a destino, con unas vista bonitas amenizadas por el colorido diverso de las hojas de los árboles, reflejos en el río y mucha gente caminando. Al final de la ruta unas cañitas en BAR HEREDIA c/ Carboneros,4 aperitivos espectaculares. Toponimia: Estación de Príncipe Pío, Ermita de San Antonio de la Florida, Parque de la Bombilla, GR 124, Senda Real, Puerta de Hierro, Somontes, El Pardo, Río Manzanares. Transporte utilizado:La salida la hicimos desde el intercambiador de Príncipe Pío y el regreso lo podemos hacer en los autobuses interurbanos nº 601-602. Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno. Nivel de dificultad: Fácil Distancia Total: 17.14 km Tiempo Total: 3h 39' Tiempo en Movimiento: 2h 58' Tiempo Parado: 41' Velocidad Media Total: 3.9 km/h Velocidad Media Movimiento: 4.9 km/h Desnivel + : 230 metros Desnivel - : 268 metros Indice IBP Index: 43 Caballeros Asistentes: Antonio, Miguel, Fermín Galería de fotos
Comentario Está ruta nos llevará desde Principe Pio hasta El Pardo, a través de la Senda Real o GR-124. Este GR-124 es un camino de gran recorrido que une Madrid Con Manzanares el Real, en alguno de sus tramos, también coincide con el Camino de Santiago. En está primera parte, tendremos que salir desde la Estación de Renfe Principe Pio e ir hacia la Ermita de San Antonio y junto a ella, recorrer el parque de la Bombilla, al salir de él, pasamos bajo un nudo de carreteras y nos encontramos con los carteles de la Senda Real. El camino es tranquilo, al poco tiempo, al cruzar una pasarela sobre Sinesio Delgado, vemos una variante del GR-124 que viene por nuestra derecha de la Dehesa de la Villa. Seguimos en este puente hacia la izquierda en bajada, hasta coincidir un tramo con el anillo ciclista, el cual lo abandonaremós para tomar una pasarela que nos cruza al otro lado de la M-30. Y aquí comienza lo mejor de "la mal llamada Senda Real", vamos que da pena llamarla así. Es una verguenza, por no decir otra cosa, por donde discurre esta, hasta entrar en el Pardo. Parece tercermundista y un estercolero "Por Dios", donde está la La tan Nombrada "Comunidad de Madrid o Ayuntamiento de Madrid" no se les cae la cara de verguenza, porque a mi si. Una vez pasado este mal trago y paso conflictivo, bajo los puentes y carreteras de la M-40 accedemos a el Pardo, no sin antes tener que ir como los pordioseros por un... mejor me callo. Al divisar el km 1, cruzamos la carretera por donde se pueda al otro lado, donde podremos proseguir nuestra marcha campo a través, hasta llegar al Club de Somontes, donde sigue el camino ya un poco arreglado junto al río Manzanares, el cual nos llevará a el Pardo. Desde aquí retome mi vuelta por el otro lado de la orilla del río, y mejor ni nombrarlo, aquello era una auténtica selva, al que le guste la aventura que entre por él. Si le apetece también podrá disfrutar del paso del Manzanares con la bici al hombro. Para regresar, un poco ya cansado llegue hasta el cruce con el anillo ciclista y lo tomé hasta el Lago para terminar en Principe Pio. Toda una aventura en alguno de los tramos. Y eso si, por favor ARREGLEN EL TRAMO DE LA SENDA REAL O GR-124 EN LA ENTRADA AL PARDO, gracias a quien corresponda. Transporte utilizado: Salimos desde la estación de Príncipe Pío, a la que volveremos. Época recomendada: Primavera, Verano,Otoño,Invierno. Nivel de dificultad: Muy fácil Estadísticas: Tiempo total: 3h 10' Tiempo movimiento: 2h 28' Tiempo parado:42' Velocidad media total: 9.6 km/h Velocidad media movimiento: 12.3 km/h Indice IBP Index: 17
A modo de no ser repetitivo, lo siento, pero tengo que decir que la Casa de Campo, no demasiado conocida por mi por lo que veo, es un lugar magnífico para disfrutar del campo, de suaves pendientes, de rincones selváticos, de colores primaverales, de noticias románticas, de sucesos históricos para el recuerdo y el aprendizaje de lo que nunca debería volver a suceder, de arquitecturas recónditas, de… Saliendo por la puerta de la Glorieta de San Vicente entramos por la nueva puerta de la Casa de Campo, ahora de preparativos para la inauguración del Parque lineal del Manzanares, todo es movimiento para los últimos retoques. Tomamos la derecha a la altura del Lago para perdernos por cien caminos rodeados de encinas centenarias, robles jóvenes, arizónicas y plantas tan crecidas que no, nos dejan ver los pies y por supuesto pinos, de los que yo reniego. “Aluego”, como decía un amigo mío extremeño, nos encontramos con bosque de ribera por la zona del arroyo que recorre paralelo a la vía del tren, con algún puente pequeñito secreto que el GPS nunca hubiera encontrado, je, je. Salida de la Casa de Campo por la tapia a la altura de la vía del tren y entrada en un parque lineal en torno a un arroyo por Aravaca-Pozuelo, esta zona más urbana, pero bueno vale para un paseo hasta la Renfe de el Barrial. Se echa de menos en el entorno de la vía, dentro de la Casa de Campo una reforestación urgente, da sombra y atenúa el impacto visual y ruidoso al pasar el tren. Toponimia: Río Manzanares, Puente del Rey, Casa de Campo, Cerro Garabitas, Cerro de las Covatillas, Rosa Luxemburgo. Transporte utilizado: Salida desde el intercambiador de Principe Pío y el regreso desde la estación de RENFE Pozuelo el Barrial. Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno. Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 15.4 km Tiempo total: 3h 49' Tiempo movimiento: 3h 16' Tiempo parado: 32'49'' Velocidad media total: 4.1 km/h Velocidad media movimiento: 4.7 km/h Desnivel + : 222 metros Desnivel - : 256 metros Indice IBP Index: 43
Caballeros Asistentes: Antonio, Tomás, Fermín, Frank, Antonio One
Buenas tardes Caballeros de portentosa andadura. Decía, creo, Estrabon, prestigioso historiador y geógrafo latino, que era posible atravesar Hispania de norte a sur o viceversa sin que una ardilla se bajara de las ramas de los arboles patrios. ¿Dónde estarán los mismos?, sencillo desarraigados de raíz en aras del hambre y del progreso de las gentes, que en algunos casos si conservaron manchas verdes en nuestro paisaje pero en otras la codicia borro para siempre esas manchas verdes, total no servían para nada. Pero ahora estamos en el futuro, y diréis pero ¿a qué viene esto de los bosques y las ardillas? Pues bien sencillo, Caballeros Andantes, ahora es también posible que una ardilla desde la estación de metro de la Fortuna, Leganés, casi llegue a Plaza de España sin bajarse de las ramas de los arboles. Todo esto gracias a un recorrido que atravesando la m-40 nos enlaza con un pinar que siempre vemos desde el coche, pero que casi ninguno habíamos pisado, y a partir de ahí es enlazar zonas verdes con parques, uno detrás de otro por parajes de singular belleza y con unas vistas de Madrid desconocida para la mayoría de los andantes de hoy. Tomas, con paciencia paternal y como conocedor de la zona, respondía a nuestra preguntas infantiles de ¿y aquello que es? Casi al final de la ruta enlazamos desde los cementerios centenarios de san Isidro y compañía con la renovada m-30 convertida en lugar de esparcimiento y Renacimiento del Madrid fluvial, mi sueño de adolescente de soterrar la dichosa carretera. Sin duda, maravilloso, ya nos podemos morir unos cuantos tranquilos. Una pega, nos comento muy amablemente una responsable del Ayuntamiento de Madrid, Pilar de nombre y enamorada del proyecto del parque lineal del Manzanares ,en el casco urbano de la ciudad y del cual también era responsable, que no se podía poner una pasarela en uno de los ojos del puente de Segovia, por problemas con Patrimonio y otras disculpas. Creo sinceramente que una pasarela de madera por los estanques no daña estructuras, ni impacta estéticamente ni ambientalmente, con la ventaja de no tener que subir y pasar por un semáforo para continuar el paseo. Es solo una sugerencia, la otra sugerencia es también a Patrimonio: por favor dejarnos salir por la puerta de arriba del parque del Moro, anda que hacernos bajar otra vez hasta abajo para salir por la misma puerta por la que habíamos entrado. De todas formas el guardia civil de la puerta fue muy amable aunque no nos dejo pasar. Pero la ruta depara al final una sorpresa para los que como yo no conocíamos el parque del Moro del Palacio Real, ¡que oasis en pleno centro de la capital!, ya quisieran tener los neoyorquinos un central park como este en belleza que no en extensión. Nos vemos en la ruta. Toponimia: La Fortuna, Las Piqueñas, Bosque de San José, Parque de las Cruces, Parque de la Cuña Verde, Parque de San Isidro, Río Manzanares, Puente de Toledo, Jardines del Moro. Transporte utilizado: Salida desde el METRO La Fortuna (Leganés)y regreso desde el intercambiador de Principe Pío. Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno. Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 13.5 km Tiempo total: 4h 09' Tiempo movimiento: 2h 57' Tiempo parado: 1h 12' Velocidad media total: 3.2 km/h Velocidad media movimiento: 4.6 km/h Desnivel + : 125 metros Desnivel - : 291 metros Indice IPB Index: 34
Caballeros Participantes: Antonio, Tomás, Miguel, Fermín, Frank, Antonio One