Mapa de la ruta
Comentario
La ruta la comenzamos en los Montes de Valsain, a la altura del Puente de la
Cantina, en esta ocasión vamos a subir a otra de las míticas cimas de la Sierra
de Guadarrama, La Bola del Mundo o Alto de las Guarramillas y bajaremos
siguiendo la Loma del Noruego, que nos dejará en el Puerto de Cotos, desde allí
tomaremos la compañía del Camino Viejo del Paular, que está señalizado como GR
10-1.
La ruta comienza a la altura del puente sobre el río Eresma, lo cruzamos en
dirección al puerto de Navacerrada, donde hay un pequeño aparcamiento y vemos
un pequeño torno que da paso al arroyo del Puerto del Paular, subiremos
por la margen izquierda y al poco vadearemos para cambiar y subir por la otra margen la derecha, vemos los pequeñas cascadas que forma el agua en su
discurrir por estos Montes de Valsain, alguna pequeña poza donde poder
refrescarse, que seguramente a la vuelta pruebe sus frías aguas. Vuelvo a vadear el arroyo por un puente de madera y enseguida llego a una pista asfaltada que es el GR 10-1, enseguida lo abandono para seguir subiendo, junto al arroyo de Las
Pintadas que me dejará en el mismo Puerto de Navacerrada. Ahora cruzo la
carretera y me dirijo hacia la Bola del Mundo, voy hacia la pista hormigonada
que sube hasta arriba y nada más comenzar me desvío a la izquierda para subir a
media altura junto a las pistas de esquí, la senda va a discurrir por la ladera
norte de la Bola del Mundo, donde está bastante empinada, me encuentro una fuente en el camino y haciendo unas zetas
me dejarán en la cima del Alto de las Guarramillas o Bola del Mundo con sus
2.258 metros de Altitud.
La bajada la haremos siguiendo la Loma del Noruego, señalizada como un
sendero de pequeño recorrido con marcas blancas, amarillas PR-M 31n nos servirá de guía un pluviómetro, puesto que hay poquísimas marcas del sendero. Pasaremos
muy cerca también de las pistas de Esquí de Valdesqui, junto a uno de los remontes, nos vamos hacia la izquierda para seguir bajando, pasado la alambrada de las pistas que la dejaremos a nuestra derecha, la bajada es un poco más
pronunciada en la primera parte, que luego comienza a suavizarse. Pasamos junto
a la Peña del Águila con sus 2.004 metros de altitud. Ahora nos adentramos en
una masa boscosa, que ayuda a sofocar el calor reinante, pues toda la parte
desde que llegamos al Puerto de Navacerrada esta expuesta al sol. Pasamos junto
a un depósito de agua y en un rato acabamos de llegar al Puerto de Cotos. A la
izquierda se encuentra la estación de Renfe de Cotos, donde me dirijo a tomar
un pequeño refrigerio reparador de energías perdidas. Retomo de nuevo mi camino
y justo cuando subes la cuesta de la estación ves a tu izquierda un paso de
madera, señalizando el GR 10-1 o Camino Viejo del Paular, también veréis marcas amarilla en los arboles, este sendero es que llevare prácticamente hasta el final de la ruta, la bajada la hacemos
por una buena pista. Ahora tenemos a nuestra izquierda el Arroyo del Puerto del
Paular, que se le oye discurrir al fondo del pequeño barranco labrado por él.
La pista desemboca en una pista asfaltada que sigue siendo el GR 10-1, lo
tomamos durante unos 200 metros a nuestra izquierda para abandonarlo a nuestra
derecha por un pequeño sendero la Vereda de la Canaleja, vemos como está
marcada el camino con símbolos amarillos en los árboles, es muy agradable el paseo
por este lugar. Al final del sendero llegamos justo a la Fuente de la Canaleja que
esta junto al Puente de la Cantina, donde finalizamos la ruta, deseo que disfrutéis
de ella.
Transporte utilizado: Vehículo propio. Salimos desde el Parking que hay justo al lado del
puente que cruza el río Eresma, en la carretera que baja del Puerto de
Navacerrada dirección Segovia, el lugar se llama Puente de la Cantina,
donde hay una fuente llamada de la Canaleja.
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
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En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
sábado, 25 de julio de 2015
Valsain Puente de la Cantina subida a Bola del Mundo, bajada por Loma del Noruego hasta Puerto de Cotos y GR 10-1
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lunes, 20 de julio de 2015
Valsain Puente de la Cantina subida a Siete Picos, Senda de los Cospes y bajada por GR 10-1
Mapa de la ruta
Comentario
Transporte utilizado: Vehículo propio. Salimos desde el Parking que hay justo al lado del puente que cruza el río Eresma, en la carretera que baja del Puerto de Navacerrada dirección Segovia, el lugar se llama Puente de la Cantina, donde hay una fuente con el mismo nombre.
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Comentario
Hoy otra ruta, que vamos a comenzar en el Puente de la
Cantina, junto al río Eresma, donde hay un pequeño parking para dejar el coche
y una fuente donde rellenar las cantimploras. En esta ocasión, vamos a subir
hasta el Puerto de Navacerrada casi, para subir a los Siete Picos, luego
bajaremos para tomar la Senda de Cospes, que nos dejará en el GR 10-1 a la altura
de la Fuente de la Fuenfria. Se trata de
una ruta algo dura, por las fuertes subidas y bajadas, terminan por agarrotar
un poco las piernas.
La ruta comienza en el Parking, cruzamos la carretera y al
otro lado vemos una especie de paso con torno, vemos marcadas las señales del
GR 10-1, y el inicio en este mismo punto
de la Ruta de las Pesquerías Reales, que va siguiendo el curso del río Eresma.
Nosotros vamos a tomar el GR 10-1, que en principio nos acompañara un pequeño
trecho por una pista asfaltada y que a la vuelta será quien nos baje desde la
Fuenfria. Cerca del km 2 de este sendero,
nos desviaremos a la izquierda en una pequeña pradera que sirve para dejar los troncos cortados, la
senda se ve que comienza fuerte subiendo pendiente. Al llegar a una especie de
rellano o pradera, nos cruza transversalmente un sendero, se trata del Camino
de Lumbralejos, solamente como información en otra ruta, probablemente baje por
él. Ahora la senda se mete en un bonito
pinar y comienza a bajar para cruzar el Arroyo del Telégrafo. Un poco más
arriba nos encontramos con una buena pista forestal, la tomamos a nuestra
derecha, para poco a poco ir ganando altura, en la primera parte de esta pista,
casi no notas la subida. A la altura del Arroyo del Ventoso que viene por
nuestra derecha, nos encontramos en un cruce de caminos, el nuestro a seguir es el de enfrente, que sigue
ganando altura. La Pista termina justo en la parte baja del Telesilla de la
Pista del Bosque. Ahora nos va tocar, subir por la pista hasta la pista del
Escaparate en Navacerrada, es amplia,
pero eso sí, tiene mucha pendiente sobre todo en la parte final. La pista cruza
el Camino de Schmid, que se inicia a escasos cientos de metros por nuestra
izquierda, nosotros seguimos subiendo de frente, se hace duro, pero ya se
comienzan a ver los remontes de la parte de arriba.
Al fin arriba, vemos a nuestra izquierda abajo, el puerto de
Navacerrada, y por encima de ella, la Bola del Mundo, La Maliciosa. Nosotros
nos vamos a ir hacia la derecha para dirigirnos hacia las Cumbres de los Siete
Picos, que nos están esperando. Pasamos por el Alto del Telégrafo, donde nos aguarda la Virgen de las Nieves,
bonito lugar han encontrado para colocarla, una pequeña parada y proseguimos,
ahora el sendero se hace más pequeño, se ven muchos, pero nuestra próxima meta,
es la Pradera de Siete Picos que hemos podido ver desde el Alto del Telégrafo.
En la pradera vemos las marcas de un sendero de pequeño recorrido el PR-M 8,
que nace en el Puerto de Navacerrada y baja por la Senda de los Herreros hasta
la Pradera de Navarraluque, por dios, COMUNIDAD DE MADRID Y PARQUE NACIONAL DE
GUADARRAMA, PORQUE NO PONEIS CARTELES INFORMATIVOS DE LOS SENDEROS QUE EXISTEN
EN LA ZONA Y QUE VOSOTROS NOS PREOCUPAIS DE SEÑALIZAR NI BALIZAR, QUE LO HACEN
POR VOSOTROS MULTITUD DE PERSONAS ANONIMAS, SIN ANIMO DE LUCRO, PARA QUE LOS
PODAMOS DISFRUTAR TODOS LOS DEMAS, GRACIA S A TODOS VOSOTROS , PORQUE LA
ADMNISTRACIÓN HACE OIDOS SORDOS A VUESTRAS PETICIONES.
Después de haberme calentado un poco y perdonadme. Al terminar la pradera, vemos ante nosotros,
la mole que tenemos que ascender para subir a la zona donde se encuentran los
Siete Picos. Justo a sus pies, vemos como este sendero PR-M 8 se va a nuestra
izquierda hacia el Valle de la Fuenfria. La subida es un poco áspera, con muchos bloques
de piedra, pero poco a poco nos vamos acercando a la parte alta. En cuando
subimos, vemos delante de nosotros, la mole de piedra que forma el Séptimo
pico, el más elevado y que tiene en su cima un vértice geodésico. Me subo a él, para poder disfrutar de unas
bonitas vistas a mis pies. Ahora solo es ir siguiendo el pequeño sendero, que
formado por hitos de piedras te irán ayudando en tu caminar por este cordel.
Voy subiéndome a todos los picos de esta parte alta, hasta llegar al
Segundo, donde me detengo y contemplo unas bonitas vistas del Valle de
la Fuenfria. Justo antes de llegar a
este pico, veremos cómo nos cruza una senda transversalmente, nosotros la vamos
a tomar según bajamos del pico a la izquierda con vistas a la zona
segoviana. Para ir bajando hacia el
Collado Ventoso. Este es un lugar de
encuentro de varias rutas, como el camino de Schmid que pasa por aquí, nosotros
giramos a la derecha, para seguir la ruta marcada con símbolos amarillos, que
nos dejarán en el inicio de la Senda de Cospes. Giramos hacia la izquierda en
dirección al puerto de la Fuenfria, en el camino vemos un camino llamado el
Gallo, por el que también bajare en otra ruta que tengo en mente.
Ya estamos casi llegando al Puerto de la Fuenfria, y antes
de llegar nos encontramos con la fuente de la Fuenfria, donde poder beber un
poco, porque ahora casi no sale agua. Justo en este punto, vemos a nuestra
derecha unas balizas que marcan el Sendero GR 10-1. Ahora la vuelta ya no tiene
perdida, porque nos llevará justo donde comenzamos, al torno que cruzamos junto
al río Eresma, te encontraras , alguna zona con fuerte pendiente de bajada, que
te hará sufrir las piernas, pero a
tomarse la bajada con calma. Disfrutad de la ruta, saludos.
Transporte utilizado: Vehículo propio. Salimos desde el Parking que hay justo al lado del puente que cruza el río Eresma, en la carretera que baja del Puerto de Navacerrada dirección Segovia, el lugar se llama Puente de la Cantina, donde hay una fuente con el mismo nombre.
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
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jueves, 16 de julio de 2015
Valsain Puente de la Cantina subida a Montón de Trigo por GR 10-1 y bajando por el Collado de Tirobarra.
Mapa de la ruta
Comentario
Una ruta adecuada para estos tiempos veraniegos, que tanto
aprieta el calor. Ya que una gran parte del recorrido, la haremos por el
interior de Los Montes de Valsain, autentico laberinto de caminos, existen
multitud de posibilidades dentro de él, muchos de los caminos, no figuran en
ninguna cartografía, con lo cual es toda una aventura probarlos. En esta ocasión salimos desde el Puente de la
Cantina, junto al río Eresma, para subir a Montón de Trigo, por medio del GR
10-1 y otras sendas, la vuelta desde el
Collado de Tidobarra, por una senda que la verdad me gustó mucho.
La ruta comienza en el parking, junto al puente que cruza el
río Eresma, llamado Puente de la Cantina, donde hay una fuente, y podemos
llenar las cantimploras antes de comenzar la ruta, habrá que ir bien provistos
de agua, pues la ruta es exigente. Cruzamos la carretera y vemos al otro lado
un paso, con torniquete y un cartel
indicando La Ruta de las Pesquerías reales y las marcas del Sendero de Gran
Recorrido GR 10-1 (Blancas y rojas), se trata de una variante de este sendero a
su paso por la sierra de Guadarrama. El
sendero penetra en los bosques de Valsain, vemos como hay varias sendas, que se
nos marchan a la derecha para bajar junto al río Eresma y un poco más abajo pasan por delante del área
recreativa de la Boca del Asno. Nosotros seguimos las marcas del GR 10-1, que
pronto nos llevan a una pista asfaltada, que seguiremos durante un buen
trecho. Me desvío a mi derecha, para
abandonar momentáneamente el GR 10-1,
pues mi intención no era subir por este sendero hasta arriba, sino llegar
primero al Collado de Tidobarra , pero voy de exploración y la cantidad de
senderos me confunden un poco, así que opto por subir por este camino hasta
arriba, me hace dar una pequeña vuelta, vadear algún arroyo, pero tampoco
supone una gran pérdida, pues abandonas momentáneamente esta pista de asfalto,
para retomarla unos cientos de metros más arriba. En un lugar, que parece una
encrucijada de caminos, veo lo que
parecía una vaca, pues nunca me había encontrado con un toro, por estos
territorios, que me sorprendió, además
anteriormente había escuchado en el bosque unos sonidos a lo lejos que no
distinguía a saber que eran, me parecían muy extraños, y cuando me iba
retirando del toro, ya sé de donde procedían, de él, menudos sonidos emitía, se
escuchaban en todo el bosque, impresionaba.
Llegamos a un cruce en V, y tomamos el sendero de la izquierda aquí
abandonamos, la compañía del GR 10-1, que volveremos a verlo mucho más arriba.
Ahora es un continuo ir y venir por senderos, eso sí, con una buena pendiente,
que van limando las fuerzas, el calor también ayuda a aumentar el
cansancio. Después de mucho bregar con
la subida, comienzo a encontrarme senderos, que si vienen en la cartografía
como el Carril del Gallo, con el cual me cruzo y un poco más arriba llega a
enlazar con la Senda de Cospes, que viene desde el Puerto de Navacerrada, siguiendo las trazas primero del Camino de
Schmid. Ya me veo en territorio un poco
más conocido, sé que un poco más adelante se encuentra la Fuente de la Fuenfría, donde tomo un sorbo, pues mana
poca agua en esta época del año. Me fijo
y veo que por mi derecha, sube el GR 10-1 que había abandonado allí abajo, así que, también se puede tomar
como subida este sendero que nos dejará en el mismo lugar. Unos metros más allá, se ve el Puerto de la
Fuenfría, verdadero cruce de senderos, hay multitud de posibilidades desde este
lugar para irnos a cualquier parte de la Sierra.
Ahora vamos a comenzar la ascensión al Montón de trigo,
antes tendremos que subir al Cerro
Minguete, a nuestra derecha sale una
pequeña senda, que comienza a trepar por
la ladera de este Cerro, poco a poco vamos ganando altura, y vemos cómo se va
quedando a nuestros pies el Puerto y
comenzamos a divisar los Siete Picos y al fondo la Bola del Mundo. Me fijo, que delante de mí, va alguien caminando, me voy acercando más a
él, el hombre se para a media ladera a hacer un alto y tomar algo de refresco,
me paro a su vera, y el hombre amablemente me invita a tomar unas cerezas, que
la verdad estaban muy buenas y me sentaron geniales, comenzamos a charlar un
rato, el hombre tenía ya casi 80 años, así da gusto, tener esa edad y seguir
disfrutando de caminar por el monte, hay que darle un buen premio a gente como
ella, que disfruta con esta afición tan sana para el cuerpo como para la mente.
Proseguimos los dos, hasta el alto de Cerro Minguete, que la verdad tiene unas
muy buenas vistas, el hombre me indica que lo podría a ver rodeado por la
derecha, para seguir hacia Montón de Trigo, lo sabía, pero no me quería perder
las vistas desde aquí. Estando aquí, nos encontramos con dos muchachos que
vienen corriendo, y que también hacen un alto en su camino. Así que, preparamos
una pequeña tertulia improvisada, la verdad que fue un rato muy agradable.
Después de un rato, los muchachos siguieron su camino y el señor también
prosiguió el suyo hacia la Peña Bercial, me despido de él, deseando volver a
encontrármelo de nuevo. Bajo a un
pequeño collado, que me separa del imponente Montón de Trigo, que bonito se ve
este monte desde lejos. Me fijo, que hay
marcas de un sendero de pequeño recorrido (Blancas y amarillas) creo que se
trata del PR-M/SG 4 que se dirige hacia
la Peña del Oso y la Pinareja. La verdad que la señalización en la comunidad de
Madrid deja muchísimo que desear con otras zonas de España y eso que hay que
agradecer a todos los voluntarios que con su esfuerzo hacen posible la
señalización, pues la Administración pública no ayuda en nada a la colocación de carteles informativos de los senderos y posibles
enlaces, refugios . Eso sí, llenárseles
la boca, del medio ambiente y demás cosas sí. Doy las GRACIAS A TODOS LOS
VOLUNTARIOS/AS POR VUESTRO ESFUERZO.
Llegados a este collado vemos como a nuestra derecha hay un sendero
marcado por hitos de piedra, que nos ayudaran a subir hasta la cima de Montón
de Trigo y de nuevo les doy las gracias a todos/as esas personas anónimas que
con su pequeña aportación de colocar una piedra, ayudan a muchísima gente
GRACIAS. El camino serpentea intentando
tomar la mejor senda posible, se asciende entre grandes bloques de piedra, que
te obligan a saltar de piedra en piedra, por fin llegas a lo alto, el lugar parece un auténtico mirador
panorámico de la sierra del Guadarrama. Hago una buena parada para descansar,
almorzar y hacer unas fotos.
Ahora toca bajar por la otra cara de la montaña, se baja
igualmente por una senda marcada por hitos de piedra y como paso para la subida,
la bajada se hace igualmente saltando de piedra en piedra, hasta que un poco
más abajo, se van perdiendo las piedras y te metes en un sendero entre
retamas. Ahora tenemos delante de
nosotros el cordel de la Mujer Muerta, con sus dos grandes montañas como la Peña
del Oso y la Pinareja, donde ya estuve hace tiempo. En un punto nos reencontramos con el sendero
PR-M/SG 4 y proseguimos juntos hasta el Collado de Tidobarra, donde nos
despediremos de él. Giramos en este collado a nuestra derecha, para ver unos hitos que nos indican el camino a
seguir, vemos a lo lejos una pequeña
pradera, hay una manada de caballos
pastando, me acerco a ellos muy despacio, no quiero asustarlos y disfruto de su
compañía por unos minutos, retomo de nuevo mi sendero entre hitos, que me va a
ir haciendo perder altura rápidamente.
La verdad que este sendero me ha sorprendido es muy bonito, sigues el
curso de un arroyo que ahora está tapizado de hierba y su caminar es mucho más
cómodo. Y de nuevo nos adentramos en las masas de los Montes de Valsain, que
ayudan a sofocar el calor que hace ya a estas horas. Hay que ir con precaución en esta zona, para
no perder los hitos, pues son praderas y matorrales que a veces te impiden verlos bien. Pasamos junto a un chozo a nuestra izquierda,
por si hay necesidad de refugio.
Llegamos a una pista asfaltada,
la cual cruzamos y proseguimos de frente.
La pendiente de bajada es fuerte y hace que las piernas se agarroten un
poco de tanta tensión y claro, luego
toca una pequeña subida y te cuesta lo tuyo y lo del otro subirla. En esta zona tendremos varios desvíos, habrá
que tener cuidado en ellos, pues como dije, estos montes son verdaderamente un
laberinto de caminos. Me cruzo con
multitud de ellos, yo tome uno que no
tenía previsto para evitar durante unos cientos de metros la pista asfaltada
del GR 10-1, que más abajo retomaría y
que de nuevo me llevaría a mi punto de partida. Deseo que disfrutéis de la
ruta, saludos.
Transporte utilizado: Vehículo propio. Salimos desde el Parking que hay justo al lado del puente que cruza el río Eresma, en la carretera que baja del Puerto de Navacerrada dirección Segovia, el lugar se llama Puente de la Cantina, donde hay una fuente con el mismo nombre.
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sábado, 11 de julio de 2015
004 Montaraces: La Granja de San Ildefonso subida por las Calderas del Río Cambrones
Mapa de la ruta
Comentario
La ruta es ideal para estos tiempos veraniegos, donde se busca algún lugar fresco y si tiene donde bañarse aún mejor. Nos vamos a recorrer parte de las Calderas o Pozas del Río Cambrones, que nace en el Puerto de Malagosto. Antes haremos una pequeña subida, para poder observar desde un pequeño cerro, los Montes de Valsain y a nuestros pies La Granja de San Ildefonso.
La ruta comienza muy cerca del llamado Puente de la Princesa, del cual quedan algunos restos. Pasamos una barrera y una buena pista nos acompaña a los intrépidos Montaraces, que han decidido afrontar las inclemencias meteorológicas para pasear por esta parte de la Sierra Segoviana. Después de unos 500 metros, abandonaremos esta pista por nuestra izquierda, donde vemos un paso. Ahora el camino es más estrecho, pero cómodo para caminar. Llegamos a la altura de un puente de madera, que nos ayuda a cruzar sobre el Rio Cambrones, vemos a nuestra derecha un pequeño paso, por el cual pasaremos a nuestro regreso. Seguimos de frente, y allí de frente destacando, se halla el monte llamado Atalaya, nos recuerda a aquella Atalaya del Vellón, donde hicimos nuestra primera ruta nocturna, y que tan buenos recuerdos nos traen. En esta ocasión, la dejaremos estar y nos conformaremos con una hermana pequeña que tiene a sus pies. Pasamos por encima de un pequeño puente construido, con grandes Lajas de Piedra, en las que se indica el año en que fueron colocadas. Unos metros más adelante, nos encontramos con el Rancho de la Tejera, junto a una pista, la tomamos a la derecha durante unos 200 metros, para abandonarla por la izquierda. Aquí en este punto, se probarán nuestras fuerzas, tenemos que subir un pequeño repecho, que en otras condiciones, no sería gran cosa, pero la temperatura va ganando grados y el ascenso se hace un poco más penoso. Poco antes de llegar a la cumbre, nos encontramos con una alambrada, la cual pasamos por un sitio que está un poco más baja. Ahora el camino, se convierte en senderillo, y no dejamos de subir, ya queda poco, para poder darnos la vuelta y contemplar la hermosura de las vistas que tenemos delante. Bien se merece un descanso, para disfrutar de la belleza del lugar, tenemos delante de nosotros, multitud de picos de la Sierra de Guadarrama y a nuestros pies el pueblo de La Granja de San Ildefonso. Unas fotos, un pequeño refrigerio y ahora comienza, la parte más agreste de la ruta, que nos conducirá hasta las Calderas. Deshacemos un poco nuestros pasos, para volver a cruzar la alambrada y bajar por la loma hasta conectar con el sendero que va más directo a las Calderas, hay que tener un poco de cuidado, pero se baja bien. Hemos sido unos campeones y hemos llegados sanos y salvos al sendero principal de las Calderas, no es que sea muy grande, pero si el más directo.Pasamos junto a una piedra que parece que se va a caer al fondo del barranco la llaman, "La Piedra en Equilibrio", un poco más adelante nos encontramos con la fuente de Malpaso, donde poder recargar nuestras cantimploras, se nota, la época y el chorro es un poco pequeño. Después de recargarnos de agua, comenzamos a subir por la margen derecha del río Cambrones, al poco en una zona muy rocosa, nos obliga a cambiarnos de margen, con lo que vadeamos el río. Y ahora el camino se hace más tortuoso, pero se puede seguir, vamos muy pegados al río.
Al fin llegamos a una de las primeras Calderas, la llamada del Guindo, posteriormente está la de Enmedio y por último la La Negra, yo creo que la más bonita. Tiene una gran profundidad y está rodeada por altas paredes de piedra. Nos damos un buen baño bien merecido en esas gélidas aguas, una de las componentes, tuvo un percance con las botas, y traía los pies bastantes mal, con lo que el contacto con estas aguas fue casi milagroso e ingeniárnosla para hacerle un agujero para que se liberaren su pies de la tortura del calzado. Después de disfrutar de todo el entorno y de comer, regresamos por donde habíamos venido, pasamos de nuevo por la fuente de Malpaso y seguimos por el sendero, nos encontramos una piedra en una forma muy singular, haciendo equilibrio para no caerse hacia el río. En un momento dado, abandonaremos este sendero, cuándo estemos muy cerca del río, por la izquierda. Ahora nos adentramos en un bosque, que parece de leyenda, parece que te has transportado a otro lugar, por su belleza y paz. Este senderillo, va muy cerca del río Cambrones, y termina en el puente de madera que cruzamos a la venida. Ahora el camino de vuelta ya es el mismo. La ruta termino, hemos disfrutado un montón y conocido lugares nuevos, nos quedamos a la espera de próximas aventuras de los Montaraces, fue un placer el disfrutarlo juntos. Hasta la siguiente.
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miércoles, 8 de julio de 2015
La Granja de San Ildefonso subida a la Atalaya y bajamos por Las Calderas del Río Cambrones
Mapa de la ruta
Comentario
Una ruta ideal para estos tiempos de tanto calor, eso sí, acortando el recorrido que yo he propuesto, ahora comentaré las otras posibilidades a la vista de la que yo hice. En esta ruta que comenzaremos en La Granja de San Ildefonso, subiremos a la Atalaya, lugar con unas estupendas vistas de los Montes de Valsain, el pueblo de La Granja a nuestros pies y en la lejanía la Capital de Segovia, a la vuelta de la ruta, pasaremos por las famosas Calderas o Pozas que ha ido creando a lo largo de muchos años en el Río Cambrones, donde poder refrescarse un poco.
La ruta comienza en un lugar cercano, llamado Puente de la Princesa, al que ya no podremos acceder con el coche, habrá que dejarlo un poco antes. Pasamos una barrera y ya estamos en una buena pista, a unos 400 o 500 metros, abandonaremos esta pista por nuestra izquierda, vemos un paso como elevado. Ahora el sendero esta entre un bosquecillos de robles y algún pino. Cruzamos un puente de madera, sobre el río Cambrones y observamos cómo hay un paso a la derecha, por este volveremos a la vuelta, nosotros seguirnos de frente. Nos encontramos con otro pequeño puente, formado por Lajas de Piedra muy grandes, en la que está inscrita la fecha de colocación. Un poco más adelante llegamos a una pista y delante se encuentra el Rancho de la Tejera, nos desviamos a la derecha, y a unos 200 metros, abandonaremos esta pista por nuestra izquierda, para subir a la primera cota del día. El camino está en buena condiciones, con un poco de pendiente, nos encontramos una valla de alambre, vemos un paso en ella, que está un poco bajo y se puede cruzar, ahora el sendero se hace más pequeño y nos lleva a todo lo alto, desde aquí bien merece una vista a los paisajes que tenemos delante. Para bajar hacia la otra vertiente del cerrillo, el camino prácticamente no se ve, lo tienes que intuir, y de nuevo nos encontramos otra verja, en esta ocasión hay que pasarla por debajo, no queda otra. Llegamos a una pista y una especie de Collado, la cruzamos y vemos que al otro lado hay una puerta, se pasa sin problemas, ahora tomaremos una pista que haciendo grandes zigzag nos va a llevar a lo alto de la Atalaya. Veo como el ganado, disfruta de su almuerzo tranquilo, ya que no debe pasar mucha gente por aquí. Ya casi en lo alto, me cruzo con una pista que recorre todo el cordal. Ahora lo tomaré a la izquierda para dirigirme a la Atalaya, se la ve altiva y acompañándola unas antenas de comunicaciones. Después de casi 2 horas y media, desde el inicio, pongo mis pies, sobre el vértice geodésico. Las vistas son increíbles, con sus solo 1647 metros de altura. Hago un buen descanso, almuerzo y me recreo haciendo unas fotos.
Ahora toca regresar, me encuentro con la sorpresa de ver a un ciclista, que ha tenido la misma idea que yo de subir hasta aquí arriba. Ahora sigo todo el cordel para delante, en un sube y baja, me encuentro con otra puerta que paso, sin problemas. Y a unos 200 metros más o menos habrá que estar pendiente de salirse por una abertura en la alambrada. Aquí cabe la posibilidad y seguro que mucho más acertada que la que yo tome, que sería seguir de frente por la pista del cordal y bajar por otro camino mucho más marcado, al fondo del valle del río Cambrones, existen varias pistas que bajan un poco más adelante, yo la vi con tan buena pinta está en el Google Earth que me lance y me estrelle jaja. Así que os aconsejo, obviar esta salida y seguir de frente hasta encontrar otra bajada. Yo seguí mi ruta marcada y claro está, la senda existía, pero la naturaleza se había adueñado completamente de ella, más bien, es una bajada para personal acostumbrado a caminar por la Selva con machete. Me tuve que armar de valor e ir desciendo como podía, costo lo suyo, pero la verdad que soy un poco cabezotas, como un jabalí. Me encontré un grupo de vacas con sus terneros, tal susto se pegaron, que salieron de estampida, no se esperaban a nadie por estos lares y no me extraña esta bajada es de locos. A veces se vislumbraba algo de senda y otras nada de nada. En fin, pude llegar abajo, sano y a salvo. Y como de costumbre para no variar, saltar una pequeña alambrada sin problemas. Ya estaba en una especie de sendero que iba a media altura del río Cambrones por su margen derecha (Acordarse que las márgenes de los ríos, es según miramos hacia su desembocadura). Me desvío a la izquierda para acercarme a la misma orilla del río Cambrones, lo vadeo y ahora bajo por la margen izquierda del mismo. El terreno sigue, más de lo mismo, unas hierbas que luchan constantemente contra el invasor de estas tierras que soy yo, mama mía, que paliza, como se nota, que por aquí no viene nadie. Mi intención era recorrer lo máximo de este rio, pero se hace muy impracticable. Lo más aconsejable, es desde la primera cima que subimos bajar por la ladera hasta el camino, que es por el que todo el mundo sube hasta las calderas. Este sábado, precisamente haré esta ruta mucho más corta y suave.
Después de mucho luchar con las hierbas y que el sendero no existía, llego a unas primeras calderas alejadas de las más populares, y decidí parar, porque realmente estaba agotado. Me di un baño, el agua estaba congelada, pero necesitaba reactivarme. Después una buena comida y descanso. Retome mi bajada, ahora empezaba a verse algo de senda, menos mal. Empiezo a ver gente, buena señal, estoy cerca de la civilización. Y al poco llego a una de las más espectaculares calderas llamada La Negra, tiene una buena profundidad, y veo como algunos chavales se lanzan desde lo alto, hay que valor tienen. Me doy otro chapuzón, y ya me calzo de nuevo las botas, para ir pasando por la Caldera de Enmedio y la del Guindo. Al poco tendré que vadear de nuevo el río y bajar por la margen derecha ya sin abandonarla. Un poco más adelante, está la fuente de Malpaso, donde poder retomar agua, sale poco, pero algo es algo. Ahora el sendero comienza a subir y abandona la compañía del río. Veo otras calderas a lo lejos debajo de mí y en el camino me encuentro una gran mole de piedra, que hace equilibrios para no caerse. El sendero vuelve a bajar un poco y en una senderilla a la izquierda la tomo, para ahora ya seguir junto al río. Este camino, es muy relajante, te hayas metido en el interior de un bosque es muy bonito. Al final de este sendero llegamos a aquel puente de madera que cruzamos hace ya rato, y la vuelta se hace por el mismo camino hacia el puente de la Princesa, deseo que disfrutéis de la ruta, y recordad no bajar por donde yo baje, hacerlo un poco más adelante, por otra bajada más marcada que las hay. Saludos
Transporte utilizado: Vehículo propio, también se puede realizar en transporte público.
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
Galería de fotos
Comentario
Una ruta ideal para estos tiempos de tanto calor, eso sí, acortando el recorrido que yo he propuesto, ahora comentaré las otras posibilidades a la vista de la que yo hice. En esta ruta que comenzaremos en La Granja de San Ildefonso, subiremos a la Atalaya, lugar con unas estupendas vistas de los Montes de Valsain, el pueblo de La Granja a nuestros pies y en la lejanía la Capital de Segovia, a la vuelta de la ruta, pasaremos por las famosas Calderas o Pozas que ha ido creando a lo largo de muchos años en el Río Cambrones, donde poder refrescarse un poco.
La ruta comienza en un lugar cercano, llamado Puente de la Princesa, al que ya no podremos acceder con el coche, habrá que dejarlo un poco antes. Pasamos una barrera y ya estamos en una buena pista, a unos 400 o 500 metros, abandonaremos esta pista por nuestra izquierda, vemos un paso como elevado. Ahora el sendero esta entre un bosquecillos de robles y algún pino. Cruzamos un puente de madera, sobre el río Cambrones y observamos cómo hay un paso a la derecha, por este volveremos a la vuelta, nosotros seguirnos de frente. Nos encontramos con otro pequeño puente, formado por Lajas de Piedra muy grandes, en la que está inscrita la fecha de colocación. Un poco más adelante llegamos a una pista y delante se encuentra el Rancho de la Tejera, nos desviamos a la derecha, y a unos 200 metros, abandonaremos esta pista por nuestra izquierda, para subir a la primera cota del día. El camino está en buena condiciones, con un poco de pendiente, nos encontramos una valla de alambre, vemos un paso en ella, que está un poco bajo y se puede cruzar, ahora el sendero se hace más pequeño y nos lleva a todo lo alto, desde aquí bien merece una vista a los paisajes que tenemos delante. Para bajar hacia la otra vertiente del cerrillo, el camino prácticamente no se ve, lo tienes que intuir, y de nuevo nos encontramos otra verja, en esta ocasión hay que pasarla por debajo, no queda otra. Llegamos a una pista y una especie de Collado, la cruzamos y vemos que al otro lado hay una puerta, se pasa sin problemas, ahora tomaremos una pista que haciendo grandes zigzag nos va a llevar a lo alto de la Atalaya. Veo como el ganado, disfruta de su almuerzo tranquilo, ya que no debe pasar mucha gente por aquí. Ya casi en lo alto, me cruzo con una pista que recorre todo el cordal. Ahora lo tomaré a la izquierda para dirigirme a la Atalaya, se la ve altiva y acompañándola unas antenas de comunicaciones. Después de casi 2 horas y media, desde el inicio, pongo mis pies, sobre el vértice geodésico. Las vistas son increíbles, con sus solo 1647 metros de altura. Hago un buen descanso, almuerzo y me recreo haciendo unas fotos.
Ahora toca regresar, me encuentro con la sorpresa de ver a un ciclista, que ha tenido la misma idea que yo de subir hasta aquí arriba. Ahora sigo todo el cordel para delante, en un sube y baja, me encuentro con otra puerta que paso, sin problemas. Y a unos 200 metros más o menos habrá que estar pendiente de salirse por una abertura en la alambrada. Aquí cabe la posibilidad y seguro que mucho más acertada que la que yo tome, que sería seguir de frente por la pista del cordal y bajar por otro camino mucho más marcado, al fondo del valle del río Cambrones, existen varias pistas que bajan un poco más adelante, yo la vi con tan buena pinta está en el Google Earth que me lance y me estrelle jaja. Así que os aconsejo, obviar esta salida y seguir de frente hasta encontrar otra bajada. Yo seguí mi ruta marcada y claro está, la senda existía, pero la naturaleza se había adueñado completamente de ella, más bien, es una bajada para personal acostumbrado a caminar por la Selva con machete. Me tuve que armar de valor e ir desciendo como podía, costo lo suyo, pero la verdad que soy un poco cabezotas, como un jabalí. Me encontré un grupo de vacas con sus terneros, tal susto se pegaron, que salieron de estampida, no se esperaban a nadie por estos lares y no me extraña esta bajada es de locos. A veces se vislumbraba algo de senda y otras nada de nada. En fin, pude llegar abajo, sano y a salvo. Y como de costumbre para no variar, saltar una pequeña alambrada sin problemas. Ya estaba en una especie de sendero que iba a media altura del río Cambrones por su margen derecha (Acordarse que las márgenes de los ríos, es según miramos hacia su desembocadura). Me desvío a la izquierda para acercarme a la misma orilla del río Cambrones, lo vadeo y ahora bajo por la margen izquierda del mismo. El terreno sigue, más de lo mismo, unas hierbas que luchan constantemente contra el invasor de estas tierras que soy yo, mama mía, que paliza, como se nota, que por aquí no viene nadie. Mi intención era recorrer lo máximo de este rio, pero se hace muy impracticable. Lo más aconsejable, es desde la primera cima que subimos bajar por la ladera hasta el camino, que es por el que todo el mundo sube hasta las calderas. Este sábado, precisamente haré esta ruta mucho más corta y suave.
Después de mucho luchar con las hierbas y que el sendero no existía, llego a unas primeras calderas alejadas de las más populares, y decidí parar, porque realmente estaba agotado. Me di un baño, el agua estaba congelada, pero necesitaba reactivarme. Después una buena comida y descanso. Retome mi bajada, ahora empezaba a verse algo de senda, menos mal. Empiezo a ver gente, buena señal, estoy cerca de la civilización. Y al poco llego a una de las más espectaculares calderas llamada La Negra, tiene una buena profundidad, y veo como algunos chavales se lanzan desde lo alto, hay que valor tienen. Me doy otro chapuzón, y ya me calzo de nuevo las botas, para ir pasando por la Caldera de Enmedio y la del Guindo. Al poco tendré que vadear de nuevo el río y bajar por la margen derecha ya sin abandonarla. Un poco más adelante, está la fuente de Malpaso, donde poder retomar agua, sale poco, pero algo es algo. Ahora el sendero comienza a subir y abandona la compañía del río. Veo otras calderas a lo lejos debajo de mí y en el camino me encuentro una gran mole de piedra, que hace equilibrios para no caerse. El sendero vuelve a bajar un poco y en una senderilla a la izquierda la tomo, para ahora ya seguir junto al río. Este camino, es muy relajante, te hayas metido en el interior de un bosque es muy bonito. Al final de este sendero llegamos a aquel puente de madera que cruzamos hace ya rato, y la vuelta se hace por el mismo camino hacia el puente de la Princesa, deseo que disfrutéis de la ruta, y recordad no bajar por donde yo baje, hacerlo un poco más adelante, por otra bajada más marcada que las hay. Saludos
Transporte utilizado: Vehículo propio, también se puede realizar en transporte público.
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
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sábado, 4 de julio de 2015
003 Montaraces: El Espartal (EL Vellón) subida por Arroyo del Monte, a la Atalaya Árabe del Vellón marcha Nocturna
Mapa de la ruta
Comentario
Se juntaron gentes de diversa procedencia para divertirse en común, haciendo una actividad por todos compartida, el senderísmo. Y encima de noche para ponerle una guinda al pastel, y porque en verano mola más, se suda menos. Saliendo del Espartal, pedanía del Vellon, con dos orígenes etimológicos, uno por la lana de las ovejas, que tiene tal nombre, y otro por las monedas, del mismo nombre acuñadas, que procedían de la economía lanera. Pasamos junto a uno de los viaductos de la obra civil del Canal de Isabel II, llamado puente de los 9 Ojos, que aya por el siglo XIX, en 1852 comenzaban las obras, para traer las aguas de la Sierra, a la ciudad sedienta de Madrid. Muchos de los tramos y presas se contruyeron, con mano barata como eran los presos, que bien se contruye así, ainsss. Subimos por un vallejo formado por el Arroyo del Monte, y la noche nos confundio al no poder ver unas formaciones rocosas típicas de este pueblo, los Quebraones, quedan para otra diurna, ademas en los alrededores de este pequeño barranco se encuentra la Cueva de la Mora, a la cual tampoco pudimos acercarnos, ya que no veia nada de nada,la luna llena se hacia perezosa por estos parajes, y podriamos a ver tenido algún pequeño incidente en el intento por descubrirla, ya la tuvo una de nuestras componentes, con una aguerrida rama del camino. La atalaya del Vellón de orígen árabe, del siglo XI, puso la tertulia, el juego y el descanso a la ruta. La bajada , llena de aventuras de Indiana Jones, por las continuas perdidas del Norte, remato una ruta divertida que puso de relieve el buen rollito y solidaridad para los cansados y perdidos Montaraces. Enhorabuena a todos, espero que lo pasarais bien.
Transporte utilizado: Vehículo propio, también se puede realizar en transporte público en el autobús 197.
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.
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Comentario
Se juntaron gentes de diversa procedencia para divertirse en común, haciendo una actividad por todos compartida, el senderísmo. Y encima de noche para ponerle una guinda al pastel, y porque en verano mola más, se suda menos. Saliendo del Espartal, pedanía del Vellon, con dos orígenes etimológicos, uno por la lana de las ovejas, que tiene tal nombre, y otro por las monedas, del mismo nombre acuñadas, que procedían de la economía lanera. Pasamos junto a uno de los viaductos de la obra civil del Canal de Isabel II, llamado puente de los 9 Ojos, que aya por el siglo XIX, en 1852 comenzaban las obras, para traer las aguas de la Sierra, a la ciudad sedienta de Madrid. Muchos de los tramos y presas se contruyeron, con mano barata como eran los presos, que bien se contruye así, ainsss. Subimos por un vallejo formado por el Arroyo del Monte, y la noche nos confundio al no poder ver unas formaciones rocosas típicas de este pueblo, los Quebraones, quedan para otra diurna, ademas en los alrededores de este pequeño barranco se encuentra la Cueva de la Mora, a la cual tampoco pudimos acercarnos, ya que no veia nada de nada,la luna llena se hacia perezosa por estos parajes, y podriamos a ver tenido algún pequeño incidente en el intento por descubrirla, ya la tuvo una de nuestras componentes, con una aguerrida rama del camino. La atalaya del Vellón de orígen árabe, del siglo XI, puso la tertulia, el juego y el descanso a la ruta. La bajada , llena de aventuras de Indiana Jones, por las continuas perdidas del Norte, remato una ruta divertida que puso de relieve el buen rollito y solidaridad para los cansados y perdidos Montaraces. Enhorabuena a todos, espero que lo pasarais bien.
Transporte utilizado: Vehículo propio, también se puede realizar en transporte público en el autobús 197.
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.
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