En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Nos encontramos en Lupiana Comarca de
La Alcarria
una de mis preferidas. La realización de varias rutas por la zona me ha
dado pie a la creación de la que vamos a realizar hoy. Las rutas que han
servido a la creación de esta son:
Lupiana a Atanzón,
Lupiana a Centenera,
Horche a Lupiana.
Recorreremos el Valle del río Ungría,
Cueva Prehistórica del Castillo y el Monasterio de San Bartolomé.
Salimos desde la plaza de Lupiana donde existe una muy bien conservada Picota.
Nos encontramos con la Ermita de San Antonio en un pequeño cañón
formado por el Arroyo de la Parra.
Pasada la ermita seguimos un camino pero al llegar a un cruce nos
desviamos a la derecha por una vereda no bien marcada al principio pero
que luego no hay problema en seguirla. La mañana esta bastante fría y esta
zona esta orientada al norte por lo que vemos algo de
escarcha.
Hecho la vista atrás y veo como según vamos ganando altura el pueblo
se va quedando a nuestras espaldas.
LLegamos a la parte alta llamada La Castellana a 951 metros de altura donde enlazamos con el Camino del Monte. En esta zona comenzamos a ver grandes campos de cereal que con un
bonito color verde.
Una vez en la parte alta vamos caminar entre pequeños bosquetes de
encinares.
Nos acercamos a un cruce en el que vamos a acercarnos al vértice geodésico
de Las Majadillas
a 960 metros de altura. Curiosamente voy a subir la próxima semana a Las Majadillas esta vez en los Montes de Toledo.
Desde este lugar tenemos vistas al municipio de Horche donde su mayor altura es El Picuzo que vemos también desde este lugar. Tenemos el Valle del Río Ungría que corre bajo nosotros.
Después de ver el vértice regresamos sobre nuestros pasos para bajar
un poco por la ladera y tomar una vereda que nos conduzca a la zona llamada
Castillo de Lupiana donde existen unas Cuevas Prehistóricas. Recuerdo que
cuando caminaba por el valle del río Ungría me llamaba mucho la atención
cuando miraba a esa zona por el roquedo que sobresalía.
Abandonamos el camino que traíamos por una vereda a la izquierda. Si
deseamos acortar la ruta e ir al pueblo tendréis que seguir este camino
y os llevará a Lupiana, también hay otra posible salida hacia el pueblo un
poco más abajo una vez que hayáis visto el mirador y las cuevas antes
de cruzar la carretera.
Una vez en el Mirador del Castillo, compruebas el porque de venir a este lugar.
Es uno de esos lugares en los que el tiempo no pasa. En frente podemos
ver el Monasterio de San Bartolomé donde luego iremos.
Da mucha pereza el dejar este bonito mirador, pero vamos a descubrir
unas Cuevas Prehistóricas que hay justo debajo de él.
Recorremos la parte baja adentrándonos en las Cuevas Prehistóricas del Castillo y pensando en los
tiempos en las que estas cuevas estaban habitadas por el hombre.
Bajamos hacia el valle donde se van a encontrar los ríos
Matayeguas y Ungría.
Nos encontramos junto a una vivienda en ruinas un cruce de caminos. Este el otro camino que podemos tomar como variante a Lupiana si seguimos de frente. Cruzamos la carretera GU-921 y al otro lado seguimos una pequeña vereda
que poco a poco nos va a ir acercando al Monasterio. Vemos el pueblo de Lupiana según vamos ganando altura.
Una vez que llegamos al Monasterio de San Bartolomé lo vamos a
rodear, ya que es una finca privada. Su construcción data del Siglo XIV. Se trata de un Bien de Interés Cultural, por lo cual es posible su visita únicamente los lunes por la mañana.
Una vez que hemos rodeado el Monasterio tomamos una vereda en bajada
pasando por la Fuente de los Siete Caños.
Seguimos bajando por esta vereda que nos va a dejar de nuevo en la
carretera GU-921 que volvemos a cruzar para entrar de nuevo por las
calles de Lupiana y llegar a la Plaza Mayor.
Hoy nos encontramos en Jadraque en la Comarca de la
Alcarria. Esta tierra que tanto me llama mi atención. La ruta de hoy esta
compuesta por la unión de algunos tramos de las rutas, Los Miradores,
Los Cañones balizadas por el ayuntamiento más una variante
que me llevará hasta el Castillo del Cid.
El propósito era evitar el tramo de asfalto que estas dos rutas
tienen en su regreso al pueblo. Me puse a pensar en cual podría ser
la alternativa a dicha disyuntiva. Además se me ocurrió el
poder incluir en mi trazado el Castillo del Cid. Me puse manos a la
obra y espero que os guste este trazado variado con tramos campo
través que le dan su cierta aventura.
Comenzamos en la Plaza de Jovellanos donde se encuentra la Casa
en la que Jovellanos residió durante un pequeño tiempo. Hoy en día es la Oficina de Turismo. Me acerco a la oficina para solicitar cierta información sobre las
rutas balizadas y amablemente me atienden facilitándome más
información para futuras rutas por la zona.
Sigo la Calle Mayor que pasa por delante de su Ayuntamiento unos metros más arriba paso por la Iglesia de San Juan Bautista, para terminar pasando por la Plaza de San Roque
donde voy a girar a la izquierda por la Calle de las Higueras.
Paso por delante de la Plaza de Toros de Jadraque que voy a rodear
por su izquierda.
Una vez que hemos rebasado la Plaza de toros, seguimos un camino
durante unos metros para desviarnos a la izquierda por una pequeña senda en subida. Tenemos que tener en cuenta que la balización de
la ruta de los miradores que es la que estamos siguiendo en primer
lugar, me da la sensación que esta dispuesta en sentido contrario al
nuestro. Esto es algo que se tendría que tener en cuenta cuando se
baliza una ruta, que habrá personas que la hagan en el sentido
inverso y pueden dar lugar a confusión.
Una vez que hemos superado este primer repecho alcanzamos una pista
que nos va a acompañar un buen rato. A nuestro lado izquierdo
aparece la Fuente del Matadero.
A partir de aquí vamos a ir ganando altura progresivamente. La
pista va a realizar una curva hacia la izquierda en ese punto
veremos una baliza de la ruta.
Tenemos que abandonar dicha pista por una pequeña senda que sigue
subiendo. En la parte alta, el terreno es algo irregular pero se
camina bien.
Vemos una baliza informativa del desvío a nuestro
primer mirador el de el Pico de las Águilas. Nos indica que se encuentra a 350 metros. Vamos por intuición
hasta el mirador.
Una vez que nos acercamos a él, podemos entender el nombre de dicho
mirador.
Es un mirador con un panel informativo y con unas formaciones
rocosas curiosas y la verdad que es un bonito lugar desde el cual
podemos contemplar el pueblo de Jadraque, hacia el horizonte
el Castillo del Cid y algunos de los miradores que componen
esta ruta.
Me quedo un rato disfrutando de tan bonito mirador. Desde esta
atalaya en días despejados podemos divisar
El Ocejón
donde subí hace poco. Vuelvo sobre mis pasos hasta la baliza
informativa y continuo ahora por una senda por toda la parte alta.
Hasta encontrarme con el desvío hacia el Mirador de La Paloma.
Desde él podemos ver el Mirador del Pico de las Águilas a
nuestra derecha y a la izquierda vemos los dos miradores a los que
vamos a llegar el de el Pico de los Cañones y el
Castillo del Cid.
Regresamos por donde vinimos hasta la senda principal. En mi camino
me encuentro con algún que otro corzo y un zorro que camina entre los
sembrados sin percatarse de mi presencia.
Mi camino enlaza con una de las variantes de esta senda, se trata de
la variante de La Lavanda. Yo continuo recto para llegar al pequeño pueblo de
Villanueva de Argecilla. Entro por sus calles hasta llegar a su
plaza donde paro para almorzar y reponer fuerzas.
Una vez que he descansado vuelvo a retomar mi camino saliendo del
pueblo y pasando junto a su Iglesia la cual vamos a rodear para salir
del pueblo y retomar nuestra senda principal.
Vamos a encontrarnos con la entrada al Monte de Don Sixto.
Recorremos el camino rodeados de un bosquete de encinas hasta llegar
a la Casa del Guardes. Una vez allí observo una baliza informativa
indicando que el mirador se encuentra a 800 metros.
Yo hice este tramo pero en la ruta que vais a seguir lo he
anulado porque para mi no fue de gran interés, al ir entre un bosquete
que no me dejaba ver nada hasta llegar al final. También iba a ver otro
mirador el del Pico de los Cañones que me daría vistas al Castillo del
Cid, además el mirador se encontraba cuesta abajo por lo cual a la
vuelta tuve que subirlo. Por eso no lo he incluido pero si
alguien quier ir no tiene ninguna perdida y dispone de un pequeño
panel informativo.
En la casa del guardes nos desviamos a la izquierda para comenzar un
descenso que nos lleva a los
Antiguos Lavaderos y Fuente de Villanueva.
Se conserva bien el lugar, ahora seguimos una pequeña vereda que nos
va a dejar en la carretera que viene de Villanueva de Argecilla.
Bajamos por la carretera que prácticamente no tiene tráfico rodado. Al llegar a una curva muy cerrada nos
encontramos con el Mirador de la Curva del Ojo, me asomo por
tener una bonita vista.
Continuo un poquito más y llegamos a la Fuente del Ojo un bonito
rincón, porque en época de lluvias el pequeño arroyo que se precipita
forma unas bonitas cascadas. Tenemos una fuente donde
aprovisionarnos.
En este punto la ruta de los Miradores se dirige al pueblo por la
carretera al igual que la ruta de los Cañones, aunque esta última será
la que sigamos en un pequeño trayecto por los cañones.
Seguimos un camino de tierra junto al Barranco de Valmuriel.
Comenzamos a sumergirnos en un bosquete mientras vamos ganando altura.
Haremos un giro a la derecha que hace la senda y seguimos subiendo hasta
llegar a una baliza informativa indicándonos la dirección al
Mirador del Padre.
No voy a acercarme pues voy a seguir hacia el siguiente mirador.
Bajamos una pequeña pendiente hasta llegar a una vaguada. En este punto
la ruta de los Cañones de desvía a la derecha en su camino a Jadraque. A
partir de aquí ya no vamos a seguir ninguna ruta hasta llegar al
Castillo del Cid. Vamos, que va a ser un poco de aventura.
Subimos una pequeña loma campo través hasta dar con la senda que se
dirige hacia el Mirador del Pico de los Cañones. Una vez que
alcanzamos la senda el terreno está completamente despejado y te va
dando amplias vistas según avanzas.
Vemos las antenas a los lejos justo donde se encuentra el Mirador.
Desde aquí tienes unas estupendas vistas del pueblo, de los miradores
por los que hemos pasado, por los que no hemos pasado y el Castillo del
Cid esperándonos.
Ahora nos despedimos de este mirador, la vuelta la haremos bordeando los
campos labrados procurando no pisarlos. Si caminamos un poco separados de
ellos, podemos pasar sin problemas. Según avanzamos tenemos las hermosas
vistas del Castillo del Cid al completo.
En un punto veremos a nuestra derecha una trocha que baja con cierta
pendiente es por donde vamos a bajar. Parece bastante inclinada pero la
hierba que hay a los lado nos ayuda a amortiguar la bajada y que no se
resienta tanto.
Un poco más abajo ya suaviza y sigue la vereda hasta conectar con el
camino que sube al Castillo.
Subimos hacia el Castillo del Cid que es una preciosidad y lo bordeamos
disfrutando de sus vistas. Para poder realizar la visita al castillo es
necesario ponerse en contacto con la oficina de Turismo de Jadraque.
Ahora toca bajar y lo hacemos por donde hemos subido. Hecho una mirada
atrás para despedirme de esta bonita ruta que al final he conseguido
realizar.
Entramos por las calles del pueblo para dirigirnos hacia la Plaza donde se
encuentra la Oficina de Turismo y dar por finalizada la ruta, deseo que os
guste.