En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Hoy nos encontramos de nuevo en La Alcarria. Vamos a realizar la Senda del Camino de la Virgen del Saz SL-6, balizada con colores blanco y verde, que iremos viendo en algunos cruces para ayudarnos en nuestro camino. La Alcarria una comarca olvidada en los tiempos y hoy en día se mantiene a duras penas. Son pequeños núcleos, algunos de ellos sin carretera y en los que ha veces debe llegar una furgoneta con el pan y alimentos.
Comenzamos en la Plaza Mayor de Alhóndiga, salimos del pueblo cruzando la antigua N-320, antes de cruzar nos encontramos con una bonita fuente y al cruzar la carretera con otra fuente.
Vamos a seguir el gran valle que ha formado el río Arlés a lo largo de miles de años. A nuestra derecha vemos restos de antiguas cuevas, que fueron utilizadas para guardar el grano, aceite y vino. Echamos un vistazo en su interior, están a punto de colapsar y derrumbarse. Proseguimos por este amplio valle, al llegar a unas naves a nuestra derecha. Observo como también corre a nuestro lado otra senda, se trata de la SL-5 en dirección a Fuentelencina. En este punto se nos marcha a la derecha.
Si miro a mi izquierda, veo el camino que traeré a la vuelta, ahora se encuentra en la oscuridad. Pasamos junto a un curioso árbol que nos llama la atención, por la cantidad de brazos que salen de la matriz.
Cuando caminas, la verdad que te da tiempo a fijarte en muchos detalles. Veo como a mi derecha se va formando una pequeña depresión que nos acompaña, un buen rato. Al final me doy cuenta, que termina en un deposito de aguas. Se trata del Molino de la Dehesilla. Se encuentra totalmente en ruinas.
Vamos a desviarnos a la izquierda, cuando veamos una baliza informativa. Cruzamos por un puente el río Arlés, lleva algo de agua.
Conectamos con la carretera CM -2007, andaremos unos pocos metros por su arcén para abandonarla por la izquierda. Veremos un cartel a la Ermita del Saz. Nos adentramos en el Barranco de Bleche. En el primer cruce lo tomaremos a la izquierda. Ahora vamos a ir ganando altura, pues la ermita se encuentra casi en la cima del cerro. Comienzo a ver algunas mesas, eso significa que ya estoy muy cerca de la ermita. Al fin estoy delante de ella, la verdad que es bonita. Tiene unas pocas fuentes a su alrededor con numerosas mesas, puestas para los vecinos que llegan a ella en la romería.
Elegimos este lugar junto a una fuente para hacer el descanso y tomarnos algo de comer. Luego rodeamos el conjunto que bien lo merece. Cuesta dejar este lugar de paz, pero debemos continuar a nuestro pesar, nuestro recorrido. Tenemos un cruce de tres caminos, optamos por el de la izquierda para tomar el camino del Moragó.
Ya estamos en la parte alta, si camináramos un poco de frente podríamos llegar a un punto desde el que se podría ver el Embalse de Bolarque y Entrepeñas. Desgraciadamente nos encontramos con la presencia de una Montería, ya que vemos unos vehículos con perros. Nos pregunta uno de los conductores, que si no hemos visto los carteles. Le respondo que no hemos visto nada de nada. Venimos de Alhóndiga, siguiendo un sendero local homologado. Y por lo que se ve, el camino que seguimos hace frontera con el termino municipal de Auñón, donde se encuentran los cazadores. Por lo que pasamos sin problemas, eso si, escuchando a lo lejos el sonido de la muerte, producido por el egocentrismo de algunos, al considerarse los dueños de la naturaleza, de los animales y de sus vidas. En nuestro camino nos encontramos un pequeño refugio en forma de cueva.
En caso de lluvia podría servirnos para guarecernos de ella. En una pequeña vaguada, vamos a girar a nuestra izquierda. En un principio bajamos y luego subimos un poco, pero comenzamos a tener unas espectaculares vistas del valle formado por el río Arlés.
Definitivamente, ya el camino comienza a perder altura generosamente. Veo un pequeño charco con agua, y veo como las abejas buscan saciar su sed afanósamente.
Ya tengo el pueblo de Alhóndiga esperándome delante de mi.
Deseo que os guste este paseo.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno, exceptuando días de lluvia por ser tierras arcillosas.
Transporte: Vehículo privado.
Participantes: Antonio, Angela y Rubi.
Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 12,8 km Desnivel + 244 metros Desnivel - 236 metros Tiempo total: 4h 24' Tiempo en movimiento: 3h 36' Tiempo parado: 47' Velocidad media total: 2,91 km/h Velocidad media en movimiento: 3,55 km/h Ritmo medio total: 20:28 min/km Ritmo medio en movimiento: 14:44 min/km Indice IBP index: 42 Informe
Hoy nos vamos a acercar a los restos del antiguo Convento de La Salceda, siguiendo la senda SL-3. Se encuentra balizada con marcas de pintura verde y blanca. Actualmente habría que volver a señalizarla pues esta ya algo deficiente. Yo voy a realizar alguna pequeña variante de la senda original, pues creo que le aporta algo más de interés. Nos encontramos de nuevo en la localidad de Tendilla en La Alcarria. Hace unas semanas pase por esta localidad siguiendo esta ruta Romanones a Tendilla por el Barranco de la Casilla SL-2.
Arrancamos desde la Bonita Plaza del pueblo, con esa calle Mayor con sus soportales. Pasamos una tienda de alimentación, en la cual podremos comprar lo que necesitemos e incluso ricos dulces. Giramos a la derecha para pasar un pequeño puente sobre el arroyo de Tendilla. Vemos algunos ejemplos de antiguas casas y frente a ellas una bonita fuente.
Seguimos en ligera subida, nos encontramos una baliza informativa de madera sobre la dirección de la ruta. Giramos a la izquierda y en pocos metros observamos que tenemos dos posibilidades, tomamos la que tenemos justamente de frente.
Se termina el asfalto y caminamos por un buen camino de tierra. Escucho el ruido de un tractor a mi lado, preparando las tierras para una nueva cosecha.
Caminamos en la cara norte de un pequeño cerro y en esta umbría se nota un poco el fresco. Nos encontramos con la antigua carretera N-320, por la que pasa poca circulación y la cruzamos. Seguimos el camino al otro lado hasta llegar a un pequeño barranco a nuestra derecha.
Cuando subamos más arriba, podremos apreciar el tremendo hueco que va formando este pequeño arroyo. Ahora la subida comienza a ser algo más fuerte pero por un buen camino. Nos encontramos un camino a nuestra derecha, se trata del desvío a la ermita de La Salceda. Subimos y nos fijamos como hay mesas y una fuente junto a la ermita. Un buen lugar para celebrar meriendas y reuniones.
Paramos un rato, bebo de las aguas de la fuente y ahora retomo otro camino que sale desde la ermita que nos lleva al mismo camino que dejamos anteriormente. Seguimos subiendo hasta un punto en el que nos vamos a separar de la ruta original, para hacer algo distinto. Vamos a cruzar a la otra orilla del arroyo por una pasarela de hormigón. Conectamos con una pequeña vereda que nos acerca de nuevo a la antigua carretera N-320 que cruzamos de nuevo. Antes pasamos por un curioso lugar de descanso.
Una vez que hemos cruzado la carretera, ya vemos los restos del antiguo Convento de La Salceda a nuestra derecha.
Me acerco a ella y me fijo que esta a punto de caerse del todo. No creo que dure mucho, si no le ponen remedio. Ahora voy a seguir una pequeña vereda llamada Senda del Convento que sale de la parte de atrás del convento. Como referencia veremos un trozo de muro junto a la vereda. Esta senda es realmente hermosa, te sumerge en un bonito bosque de robles.
Vas curveando al compás de la montaña, ah veces caminando junto al barranco otras inmersos en el bosque. Hemos pasado junto al camino que nos sube desde la moderna ermita de La Salceda, por donde viene la ruta original.
Es un bonito paseo por esta senda, por la que solo puede ir una persona, pues es muy estrecha. Después de un rato comenzamos a ver en el horizonte el pueblo de Tendilla.
Llegamos a una zona, donde vamos a comenzar a perder altura rápidamente por unos zig zag que nos van a adentrar ahora en un bosque de pinos. Me fijo como en algunas paredes hay algunas grutas. Esta senda termina en una buena pista, a los pocos metros nos encontramos con la fuente de Iñana, se ve en lo alto el escudo del antiguo ICONA.
Seguimos bajando hasta encontrarnos en un cruce de caminos. Me fijo que de frente sale un pequeño camino de tierra que me gusta más.
Vuelvo a conectar con la primera baliza informativa que nos encontramos al principio y ahora el camino es el mismo que el de subida. Llego a la plaza y me dispongo a comer en uno de los restaurantes que tiene el pueblo, deseo que os guste este paseo.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno. Los días de lluvia mejor no ir, pues te encontrarás mucho barro.
Transporte: Vehículo privado.
Participantes: Antonio
Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 10,8 km Desnivel + 172 metros Desnivel - 187 metros Tiempo total: 3h 25' Tiempo en movimiento: 2h 44' Tiempo parado: 40' Velocidad media total: 3,15 km/h Velocidad media en movimiento: 3,93 km/h Ritmo medio total: 18:47 min/km Ritmo medio en movimiento: 13:38 min/km Indice IBP index: 37 Informe
Estamos de nuevo en La Alcarria, poco a poco voy a ir recorriendo todos los pueblos de esta bella comarca perdida en el olvido. No hace mucho tiempo estuve muy cerca del pueblo en el que vamos a comenzar Lupiana, siguiendo esta ruta Horche Senda del Río Ungría al Monasterio de San Bartolomé de Lupiana. Hoy subiremos a la parte de Lupiana, que se halla entre el río Matayeguas y el arroyo de la Parra. Y regresaremos por el Barranco que forma el río Matayeguas. Estas dos corrientes de agua van a desembocar al río Ungría, que forma un bonito valle que ya recorreremos más adelante.
Salimos de la Plaza Mayor de Lupiana callejeando entre sus estrechas calles. Antes de salir nos avituallamos de pan en una pequeña tienda. Hay que aprovechar pues en Centenera no hay tiendas y esta de Lupiana cierra a la 13:30 horas. Así que si por si acaso ya llevo comprado el pan antes de salir del pueblo. Curiosamente todo el pan de la zona lo hacen en Horche. En nuestra subida pasamos por delante de la Iglesia de San Pedro Apóstol, sita en un buen lugar como mirador del pueblo.
Salimos del pueblo por el Camino a la Fuente del Pericón. Vamos a ganar rápidamente metros y vamos dejando el pueblo a nuestra espalda.
Me ocurrió algo muy gracioso, según subía me fije y vi la Fuente del Pericón. Me digo voy a subir un poco más, para estar a la misma altura y no tener que subir ni bajar. Pues lo que paso, es que la perdí de vista y no era capaz de dar con ella. Así que volví a retomar el camino sin poder llegar a verla que curiosidades.
Ahora en la parte alta entre valles, estamos rodeados de olivos y pequeñas parcelas labradas. Son campos en los que la tranquilidad reina a sus anchas.
Realizaremos varios giros en medio de estos campos.
En el último giro que haremos a la izquierda para desviarnos hacia Centenera, me encuentro con la balización de la Colada del Monte.
Ahora vamos a ir bajando por la zona llamada el Vallejo. Aunque nos vamos a desviar de este buen camino por una vereda a la izquierda. Esta vereda no nos hace perder altura rápidamente como la otra y nos permite tener una vista aérea del pueblo y del Valle Matayeguas. Al poco de tomar el desvío vemos una fuente donde repostar agua.
Seguimos esta vereda, por la parte alta hasta llegar a una especie de mirador natural.
Me resulto muy curiosa la zona, pues hay tres cruces de madera, y no se porque, me resultaban familiares. Recordaba la película del planeta de los Simios, lo mismo no se le parece en nada, pero a mi me vino esta imagen a la cabeza.
Desde aquí hay unas hermosas vistas del pueblo y del valle. Subo un poco para volver a retomar la vereda, que va bajando ahora poco a poco a Centenera. Antes de llegar vemos unas pequeñas cuevas de algunas casas ya abandonadas.
Llegamos al pueblo y nos perdemos un poco entres sus calles, pasando por un lavadero y la Iglesia de la Asunción. Rodeamos la Iglesia para bajar hacia su Plaza Mayor, se nota que han estado de fiesta. Veo una gran carpa en medio de la plaza y gente limpiando su interior. Hago una pequeña parada, mientras veo lo que me rodea.
Comienzo mi camino de vuelta, saliendo por una buena pista. A la salida del pueblo se encuentra la ermita de San Roque.
Vamos a desviarnos a la derecha cruzando el río Matayeguas. Justo en este lugar nos aparece que por delante de nosotros se encuentra la Colada de Guadalajara.
A unos metros de haber cruzado el puente, se escucha el murmullo de un pequeño arroyo que forma una pequeña cascada, me acerco a verla.
Ahora nos toca regresar disfrutando del pequeño barranco formado por este río.
La ruta llega a su fin, según vamos llegando al fondo se distingue la figura del Monasterio de San Bartolomé. Cruzamos de nuevo el río Matayeguas y nos encontramos a la entrada de Lupiana con la ermita de La Soledad.
Entramos de nuevo por las calles de Lupiana, encontrándonos un crucero que nos indica nuestro camino a la Plaza Mayor y despedirnos hasta el siguiente paseo.
Deseo que os guste el paseo.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno, evitando los días de lluvia y los anteriores a ellas. Es tierra arcillosa que formará mucho barro.
Transporte: Vehículo privado.
Participantes: Antonio.
Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 13,1 km Desnivel +210 metros Desnivel - 199 metros Tiempo total: 4h 11' Tiempo en movimiento: 3h 24' Tiempo parado: 47' Velocidad media total: 3,13 km/h Velocidad media en movimiento: 3,85 km/h Ritmo medio total: 18:54 min/km Ritmo medio en movimiento: 13:39 km/h Indice IBP index: 44 Informe