En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Hoy tenemos otra bonita ruta por el Parque Natural de las Hoces del río Duratón. En esta ocasión estamos en el límite de dicho Parque Natural. Sus aguas ahora viajan por terrenos más abiertos. Vamos a seguir un precioso camino junto al río Duratón, por la llamada Senda de la Vega. Es un verdadero oasis de paz, veo como corre el río junto a mí, en unas partes más tranquilo y en otras más brioso. Llegaremos a una hermosa presa en Burgomillodo, la cual me sorprendió mucho.
Salimos de la localidad segoviana de Carrascal del Río. Nos dirigimos por un camino hacia el río Duratón. Lo cruzamos por un puente y al otro lado tenemos una pequeña área recreativa con un premio final. Una pequeña playa nos esperará a la vuelta. Al principio de la ruta tenemos un panel informativo sobre el paseo que vamos a acometer.
La senda va ir muy pegada al río, lo primero que nos encontramos en la otra orilla, es un antiguo Molino. Vemos un panel informativo y se ven como salen las aguas de él.
Proseguimos por esta pequeña senda, que coincide con un Sendero de Pequeño Recorrido PR-SG 11.
El paseo es una verdadera preciosidad. Es una ruta que se puede realizar perfectamente en familia.
Vemos una curiosa construcción, que se asemejaba a un mirador para aves. Lamentablemente está en estado de ruinoso.
El río hace algunos meandros muy curiosos, los árboles se reflejan en las aguas.
Me llamo mucho la atención, como en una zona el piso del suelo, se asemejaba a la entrada en una playa. El suelo se convirtió en una arena muy fina.
Nos encontramos con un puente peatonal que cruzamos. Un poco más adelante veremos otro, que utilizaremos luego para ir a la presa.
Nos espera el pequeño pueblo de Burgomillodo, donde hay un establecimiento de hospedaje y un restaurante. Vemos las sillas que nos están esperando para tomar un refrigerio, mientras damos cuenta de nuestro almuerzo. La verdad que es una verdadera maravilla este pequeño rincón.
Mientras descansamos y disfrutamos del lugar, abrimos un pequeño debate por si les apetece subir a lo alto de la presa. El grupo decidido y voluntarioso decide que subiremos.
Cruzamos ahora por el otro puente para girar a la izquierda una vez lo hemos rebasado. Vamos a ir caminando junto a las instalaciones de la presa. Tendremos la valla a nuestra derecha y una senda que n os acercará a los pies de la presa. Se nos alza ante nosotros una verdadera mole. Me digo yo, por donde subiremos, pues justo hay un pequeño túnel a la derecha, nos da acceso a unas escaleras. Lo de las escaleras es una aventura, pues algún componente tiene cierto reparo a subir, aunque con la ayuda del resto, logramos subir todos.
Las vistas desde lo alto son preciosas, tenemos ante nosotros los cañones que forma este hermoso río.
Recorremos toda la presa, hacia varios miradores que hay al otro extremo de la presa.
A nuestros pies se encuentra el pueblo de Burgomillodo, que ahora parece muy pequeño.
Bajamos de nuevo las escaleras hacia el pueblo. Justo abajo algunos de los componentes aprovechan a recoger algunas moras, para preparar una rica mermelada.
Ahora nos toca volver por donde vinimos, la luz del atardecer cambia los colores de este precioso bosquete.
Ya estamos llegando a nuestro inicio y ahora vamos a pasar por debajo del puente que cruzamos al llegar al área recreativa. De esta manera nos da paso a la pequeña playita que nos espera. Aprovechamos para descalzarnos y meter los pies a refresco, sentarnos y disfrutar de este hermoso día.
Deseo que disfrutéis del paseo.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño, Invierno.
Transporte: Vehículo propio.
Participantes: Grupo Edelweiss.
Nivel de dificultad: Muy fácil Distancia: 9,95 km Desnivel + 19 metros Desnivel - 18 metros Tiempo total: 5h 56' Tiempo en movimiento: 3h 23' Tiempo parado: 2h 33' Velocidad media total: 1,67 km/h Velocidad media en movimiento: 2,93 km/h Ritmo medio total: 34:36 min/km Ritmo medio en movimiento: 17:29 min/km Indice IBP index: 27 Informe
Hoy estamos en la Capital Alcarreña, Guadalajara. Donde llegamos siguiendo la ruta de los miradores de la Alcarria desde Chiloeches. Según sales de ella en dirección a Zaragoza, veras dos pequeños cerros. A la izquierda esta Pico del Águila y a la derecha Peña Hueva. Hoy vamos a subir a esta última, es una subida suave y sin dificultades. Las vistas desde la cima, bien merecen este pequeño paseo.
Para llegar al inicio de la ruta, tendremos que salir de la autovía en la salida 61, como si fuéramos a la gasolinera y pasar por detrás de ella. Llegamos a una rotonda y a la derecha. Se puede dejar cómodamente el coche aquí. Al comenzar nuestro camino, nos encontramos con una baliza del Camino de la Alcarria. Como me gustaría algún día hacerlo.
Cruzamos dicho camino y seguimos por una buena pista. A nuestro lado vemos campos de cereales y algún pequeño campo de girasoles. La Peña Hueva nos espera en lo alto.
Entramos en la zona del pinar que envuelve todo este cerro. Vemos un cruce justo en la zona donde hay una especie de refugio. Nosotros giramos a la derecha comenzando a subir a buen ritmo por esta pista forestal. La subida se hace cómoda, pues no tiene un desnivel alto.
Vemos según vamos subiendo El Pico del Águila.
También vamos a ver varias sendas que se nos cruzan. A la vuelta utilizaremos alguna de ellas para hacer un camino distinto de bajada. Me fijo que hay zarzas que comienzan a darnos sus frutos y me imagino que hay agua cerca. Efectivamente, escucho un ruido de una pequeña fuente que a estas alturas del verano aún lleva agua.
Aprovechamos para beber un poco. Llegamos a lo alto de la planicie donde nosotros tomamos el camino hacia la derecha. Vemos los campos ya recogidos.
Delante de nosotros vemos una caseta de incendios, que aún hay alguien arriba vigilando. Paramos justo debajo donde hay unas buenas vistas para almorzar.
Continuamos después de haber dado cuenta de nuestra comida. La pequeña vereda va muy cerca de los campos. Hay que intentar no pasar muy cerca de ellos y aprovechar la vereda ya echa. Los campos de girasoles dan un pequeño toque de color a esta mañana plomiza.
Al fin llegamos a Peña Hueva, las vistas son soberbias y te transmiten una paz increíble. El cielo ha ido cubriéndose cada vez más y amenaza lluvia el viento azota. Pero a pesar de ello es un lugar que merece disfrutarlo.
Nos vamos un poco a desgana, según volvemos hay una pequeña vereda a nuestra izquierda. Vamos a tomar esta vereda, que nos va a enlazar de nuevo con la pista forestal. Justo en este punto volvemos a tomar otra vereda a nuestra izquierda, que definitivamente nos lleva a la pista forestal por la que subimos. Ahora toca bajar disfrutando del camino que nos queda por delante. Deseo que disfrutéis del paseo.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño.
Transporte: Vehículo propio.
Participantes: Antonio, Angela, Denis, Ruby.
Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 7,7 km Desnivel + 227 metros Desnivel - 225 metros Tiempo total: 3h 30' Tiempo en movimiento: 2h 27' Tiempo parado: 1h 02' Velocidad media total: 2,2 km/h Velocidad media en movimiento: 3,15 km/h Ritmo medio total: 26:45 min/km Ritmo medio en movimiento: 17:34 min/km Indice IBP index: 36 Informe
Hoy vamos a entrar en un hermoso valle cubierto por un gran bosque de pinos. Entramos en el Valle del Río Moros. Es así llamado porque en él nace dicho río, a la sombra de grandes cumbres como El Montón de Trigo o la Mujer Muerta. En una anterior ocasión realice una gran ruta llamada La Transmoros, que en lugar de recorrer el valle por su parte interior, lo hice recorriendo todas las cumbres que lo circundan, una ruta muy exigente.
Comenzamos en el aparcamiento del área recreativa de La Panera, donde hay unas piscinas naturales que en verano puedes disfrutar. Eso si, las aguas están heladas. Saliendo hacia el interior del valle, tomamos una pista asfaltada. A la derecha a unos metros, tenemos un enlace con el Sendero de Gran Recorrido GR 88, del que ya he recorrido algunos tramos. También es el inicio de la Senda del Arcipreste de Hita, por el subí en otra ocasión. Cruzamos un puente sobre el río Moros y a pocos metros hay un paso que cruzamos. A la derecha vamos a ver un pequeño puente que cruza de nuevo hacia unas antigua edificaciones y restos de un molino.
Ahora vamos a hacer un poco de campo través. De esta manera evitamos un poco el caminar por esta pista asfaltada. Vamos a dar con una pista forestal. Nada más llegar a ella, la vamos a cruzar para tomar una senda que sube un poco hacia la izquierda. Esta en muy buen estado, pero decido abandonarla también por la izquierda, el piso es de tierra y más agradable. A lo mejor tiene algo mas de desnivel, pero compensado por la belleza de cruzar estos hermosos bosques.
Nuestro camino, roza la pista que abandonamos anteriormente por nuestra derecha, nosotros la obviamos y seguimos nuestro camino. Llegamos a una gran pradera Navalatienda, en la que hay varias sendas.
En un principio pensaba girar a mi derecha para tomar una pista, pero vi una pequeña vereda. Me imaginaba que si la siguiera podría conectar un poco más adelante con la pista. Así que, me dije para adelante y la verdad que me encanto y por supuesto que me llevo de nuevo a la pista. Ahora toca caminar por esta pista, me encuentro un pequeño refugio que en caso de necesidad puede ayudarnos.
De vez en cuando, miro a mi izquierda y entre algún hueco de los pinos se puede divisar la Mujer Muerta. Es llamada así, porque si la ves desde Segovia, tiene la apariencia de una mujer tumbada. Esta formada por dos grandes montañas como son, La Pinareja que es la de mayor altitud y La Peña del Oso en esta última hay una graciosa imagen de dos pequeños osos.
Retomo mi pista, hasta que un desvío a mi derecha vamos a abandonarla para subir hacia el Collado de Marichiva.
Ahora tenemos algo más de pendiente, pero con el hambre que voy teniendo, se me va mitigando. Pienso en el almuerzo con las vistas desde este lugar. Al fin veo un paso en el muro que hace de limite provincial entre Madrid y Segovía.
Al otro lado se encuentra otro hermoso valle el de La Fuenfría, con el pueblo de Cercedilla a su cabecera. Cuantas excursiones he hecho también en este Valle. Por la cuerda Segoviana del Collado de Marichiva hacia nuestra derecha, según subíamos. Tenemos la Peña del Águila, una cima que siempre me ha llamado muchísimo la atención y otra más áspera y rocosa La Peñota, pero con unas vistas envidiables. Después de almorzar y un descanso merecido. Vamos a tomar una pequeña senda, que por cierto es preciosa y que me a llevar al nacimiento del río Moros. Se toma en la vertiente segoviana. Recuerdo que en una ruta que hacia por la parte de la Mujer Muerta, pensaba bajar desde el Collado de Tirobarra hacia el interior del Valle y al final no se como di con esta senda. Fue toda una sorpresa el encontrarla. Entras en un hermoso bosque, escuchas sus sonidos y por cierto. Escuche algo raro y vi algo. No se, no lo distinguía, me decía a ver si se mueve hacia algún lugar despejado. Al final se trataba de una familia de jabalíes. Te encuentras con todo tipo de fauna, es una maravilla.
Me encuentro con una fuente, que en caso de necesidad puede venirnos genial.
De todas formas, hay multitud de pequeños arroyos que caen de estas cimas. Esta pequeña senda a veces la tienes que compartir.
En una zona descubierta, ya que hay una gran morrena de grandes piedras, puedes ver parte de este valle.
No me canso de recorrer esta senda. Al fin me encuentro con el nacimiento del río Moros. Se nota que ya esta muy avanzado el verano y prácticamente no se nota el manantial.
Me siento un rato a respirar la paz que emana de este lugar. Ahora toca bajar siguiendo el cauce del río un poco por su derecha, hasta dar con una pequeña vereda. Vamos a tener que vadear el río en dos ocasiones muy seguidas. Damos con una senda algo más definida que da con el punto en el que unen los caudales los arroyos de Tirobarra y Ojos del Río Moros. Este lugar es donde ya toma el nombre del Río Moros. Volvemos a vadear un arroyo un poco más adelante proveniente de unas antiguas canteras. A los pocos metros vamos a dar con una pista forestal. La tomaremos a la derecha.
A partir de ahora vamos a tener una gran pista forestal por delante de nosotros. Se mantiene mas o menos constante sobre los 1650 metros. Llegamos a una zona descubierta, que sirve de improvisado mirador. Se ve al altivo Montón de Trigo.
Continuamos por esta pista, se me empieza hacer larga. Pienso esta zona sería ideal para grupos, pues hay espacio para poder charlar entre la gente. En un cruce de caminos, voy a abandonar la pista por mi izquierda. Voy a subir un poco hacia el Cerro del Retamarrón. A partir de este punto, comenzamos a ir descendiendo progresivamente entre este frondoso bosque.
Terminamos contactando con la gran pista que recorre el Valle. Vemos a nuestra izquierda el Puente Negro. Por este lugar deberíamos a ver pasado en nuestro camino de ida, si no, hubiésemos hecho el pequeño atajo de campo través. Nos acercamos de nuevo a la puerta de acceso y por nuestra derecha se encamara el GR 88, por el que baje haciendo la ruta de La Transmoros.
Recorremos los últimos metros por donde iniciamos nuestra ruta y llegamos a nuestro destino. Deseo que disfrutéis de esta ruta.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno en Verano esta prohibido su acceso por temas de seguridad personal por incendios.
Transporte: Vehículo privado. Se podría hacer en Renfe,bajando en la estación del Espinar. Pero los kilómetros desde la estación al inicio habría que sumarlos a la ruta.
Participantes: Antonio
Nivel de dificultad: Dura Distancia: 24 km Desnivel + 603 metros Desnivel - 597 metros Tiempo total: 6h 28' Tiempo en movimiento: 5h 38' Tiempo parado: 49' Velocidad media total: 3,71 km/h Velocidad media en movimiento: 4,25 km/h Ritmo medio total: 16:05 min/km Ritmo medio en movimiento: 13:00 min/km Indice IBP index: 92 Informe