En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Comentario Se trata de una interesante ruta por la variedad de lugares que vamos a recorrer en ella. Salimos de la bonita ciudad amurallada de Buitrago de Lozoya. Recorreremos el embalse de Puentes Viejas donde veremos los restos del Palacio de Osuna. Pasaremos por los restos de bunkers del Frente del Agua, subiendo al Cerro del Alemán. Terminaremos paseando junto a antiguos molinos en Madarcos. Se trata de una ruta más de la gran Travesía de Norte a Sur de Madrid, Aranjuez - Somosierra.
Saliendo por las murallas de Buitrago de Lozoya, el grupo de caballeros de Nucaban se dirigen hacia un puente sobre el río Lozoya.
Tomamos un pequeño desvío que bordea el embalse de Puentes Viejas. Llegamos a un pequeño paso en el arroyo de Ciguéñuela donde quedan restos de un antiguo molino.
Subimos un poco, para alcanzar un pequeño roquedo a especie de Mirador. Desde este lugar, tenemos una bonita vistas de todo el Pueblo rodeado por el agua, con su conjunto de murallas.
Seguimos ahora próximos a la orilla del Embalse de Puentes Viejas, formado por el río Lozoya. Pase por este lugar siguiendo esta bonita ruta Buitrago de Lozoya Palacio de Osuna y Restos de la Guerra Civil por Cerro del Alemán. Al poco llegaremos a lo que queda del antiguo Palacio de Osuna, también llamado Casa del Bosque. Fue construido en el siglo XVII, hoy se encuentra completamente en ruinas.
Justo por la otra orilla del embalse llegamos caminando a Buitrago siguiendo esta ruta 140 Nucaban: Lozoyuela a Buitrago de Lozoya por el Picazuelo y embalse de Puentes Viejas. También realizamos esta otra Buitrago de Lozoya al Picazuelo por ( El Río Lozoya y Cinco Villas). Una vez terminada esta ruta y con la que queda por hacer con llegada a Somosierra. Habremos creado una gran travesía por la provincia de Madrid caminando. Se podrá ir andando desde Aranjuez a Somosierra o viceversa. Podríamos llamarla la Travesía del Norte a Sur en Madrid. Estaría bien si se pudiese tener la idea de señalizarla, ademas existen variantes de subida en la zona media. Pero bueno eso es el trabajo de años con los caballeros de Nucaban.
Nos adentramos por una gran masa boscosa de pinares. El paseo es tranquilo y sosegado, al fondo se ve a la imponente Peña de la Cabra. Muchas veces la tenía en mi pensamiento hasta que la subí por su parte más agreste La Cresta Sur acompañado por dos aguerridos aventureros Román y Guti. Vamos a ir abandonando la compañía del embalse y adentrándonos por el bosque. Por encima de los arboles divisamos unas grandes antenas, se trata de antenas de seguimiento de satélites.
Justo antes de llegar al final de este camino que va paralelo a ellas junto a una alambrada por nuestra izquierda, nos adentraremos en el bosque por la derecha. Todo esto es debido a que por este camino la salida a la carretera esta cerrada con puerta y candado. Me di de bruces la primera vez que pase por aquí, y no me quedo otra que brincar por arriba. Gracias a los comentarios de otras personas que siguieron mi ruta, descubrieron que tenemos una alternativa por la derecha. Efectivamente llegaremos a un pequeño muro, por el cual si podemos alcanzar el Cordel del bosque una vía pecuaria.
Una vez cogida esta, la seguimos hasta dar con la carretera que a la derecha nos lleva al pueblo de Gandullas. Nosotros vamos a seguir de frente, siguiendo este Cordal. Vemos un helipuerto y un bonito mirador
Muy cerca de él, un bunker llamado Peña de las Zorreras.
Esta zona es una encrucijada de vías pecuarias. Nos vamos a ir hacia la izquierda, hacia los pies del Cerro del Alemán o Cabeza Velayos, donde podremos ver un pequeño polvorín excavado en el cerro.
Comenzamos a subir para poder ver la zona desde un lugar un poco más alto. En el alto del Cerro del Alemán, podemos ver una gran trinchera y un bunker.
Volvemos a bajar, donde cruzamos la Cañada Real Segoviana, vemos los restos de otros bunkers como el de la Peña del Alemán.
Desde ahí nos vamos a ir a la zona llamada el Parapeto de la Muerte, en el cerro Cabeza de Retamosa.
Una vez bajamos tomamos el Cordel de la Praillera, que nos deja en el pueblo de Piñuécar. Damos una pequeña vuelta por sus calles, y hacemos algunas fotos.
Salimos del pueblo por el Camino del Molino, que en bajada nos acerca al río Madarquillos. Antes de cruzar un pequeño puente, tenemos el Molino de la Tia Fausta o también llamado de Madarquillos. Aunque realmente se encuentra en el termino municipal de Piñuécar.
Se encuentra dentro de una finca y no tenemos acceso a él. Me fijo que se encuentra rehabilitado, a lo mejor en otra ocasión tenemos la oportunidad de visitarlo. Ahora cruzamos el puente sobre el río Madarquillos que viene con agua, procedente del deshielo en la zona de Somosierra.
Justamente no hace mucho, preparé una ruta de exploración para conocer esta zona siguiendo esta rutaMadarcos a Horcajo de la Sierra por río Madarquilllos y su Crestería. Una ruta muy entretenida y bonita por sus vistas. Subimos un pequeño roquedo, desde el que tenemos un bonito mirador de una bonita cascada que hace el río. Nos paramos para poder disfrutar de ella.
Ahora toca subir al pueblo de Madarcos, se encuentra encaramado en un alto. Al fin en el pueblo, nos damos una pequeña vuelta, por el pueblo con menos habitantes de Madrid.
Ahora a esperar nuestra próxima ruta, que nos llevará hasta el puerto de Somosierra. Deseo que disfrutéis de la ruta.
Vídeo de la ruta Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.
Transporte: Llegamos a Buitrago de Lozoya en el autobús 191, con salida del intercambiador de Plaza Castilla horarios. El regreso lo hacemos desde la población de Madarcos en el autobús 191B con llegada a Buitrago de Lozoya horarios.
Caballeros participantes:Antonio, Frank, Román, Rufino. Nivel de dificultad: Fácil Distancia: 15,1 km Desnivel + 261 metros Desnivel - 193 metros Tiempo total: 5h22' Tiempo en movimiento: 3h 59' Tiempo parado: 1h 23' Velocidad media total: 2,82 km/h Velocidad media en movimiento: 3,8 km/h Ritmo medio total por km: 20:46 min/km Ritmo medio en movimiento por km: 14:47 min/km Índice IBP Index: Informe Otras rutas por la zona: Descargar Track ruta GPX aquí
Una ruta por la Sierra Oeste Madrileña, muy cercana a la provincia de Avila. En esta ocasión vamos a realizar una ruta con cierta dureza. Ya que a parte de la distancia y el desnivel que tendremos que superar, le vamos a añadir la aventura de bajar por el río Aceña. No le podemos pedir más ingredientes, para ser una ruta explosiva.
También vamos a disfrutar de unas vistas increíbles desde la atalaya de San Benito. La cascada del Hornillo que te hará sentir en paz. Y esa aventura de estar rozando las aguas del río Aceña, entre cañones.
Salimos desde Santa María de la Alameda estación, por si se quiere venir en tren a realizar la ruta. Hoy partía con Rufino y Román, pero debido a un percance con nuestra guía Kira, tuvo que retirarse Rufino. Esta ruta se la dedicaremos a KIRA una fiel perra labradora que siempre nos alegra las excursiones.
Cruzamos las vías del tren, para dejarlas a nuestra izquierda. Pasamos una cancela donde terminan las urbanizaciones y entramos en el campo. Una pequeña senda nos va a acercar bastante a las vías del tren. Un poco más adelante, pasaremos por encima del túnel de las vías del tren.
Ahora vamos a subir un poco campo través, para alcanzar una senda que nos conduce a la carretera de entrada al pueblo. Subimos unos pocos metros, para llegar a La Paradilla. Me trae recuerdos porque desde aquí subí con el grupo de Montaraces al Cerro de San Benito. Pasamos junto a las pocas casas del pueblo, para subir hacia el deposito de agua. A partir de aquí vamos a ir siguiendo hitos de piedra, siempre les daré las gracias a todos/as que con su granito de arena nos ayudan en las montañas, muchas gracias. Pasamos una cancela en un muro de piedra. Me acerco a un pequeño mirador a mi izquierda, para contemplar las vistas. Tenemos la gran suerte de poder ver a una pareja de buitres posados delante de nosotros a escasos metros.
Es todo un espectáculo, nos acercamos lo más despacio posible para no asustarlas. Aunque ellas nos observan y alzan el vuelo.
La subida comienza a notarse, aunque si vas mirando de vez en cuando para atrás y contemplas lo que vas subiendo, se llevarán mejor los esfuerzos.
Mi compañero Román va atacando la montaña. Recuerdo que mi anterior subida fue algo más dura, por el calor reinante. Ademas en esta ocasión he subido por toda la cresta. La anterior vez, me despiste con los hitos. Y siguiéndolos pasan por unos sitios preciosos y se hace más fácil la subida.
En esta fotografía se puede observar el Cerro de Santa Catalina, que me esta llamando para subirlo. Se que se trata de una ruta dura como esta, pero tengo ganas de hacerla pronto. Nos quedan las últimas rampas de subida, y comienzo a divisar en el horizonte la silueta del Vértice Geodésico. Al fin hemos llegado a su alto. Las vistas son soberbias, mires donde mires. No puedes dejar de repasar la cantidad de lugares en los que he estado y veo desde aquí.
Ahora toca almorzar, que no lo tenemos bien ganado.
Después de un merecido descanso, acometemos la bajada hacia el Puerto de la Paradilla. Pasamos por una parte algo rocosa sin problemas y en un lateral de una piedra hay una pequeña figura del Santo de los Niños Pastores. Debajo de él, hay una pequeña caja de metal, donde hay un libro para anotar nuestros pensamientos. Desgraciadamente estaba estropeado con las lluvias. No pudimos dejar unas palabras.
Según bajamos tenemos unas preciosas vistas del Escorial y su valle.
Cruzamos un pequeño murete y giramos a la izquierda. Descendemos hacia el puerto de la Paradilla, donde hay un restaurante llamado la Ventolera. Seguro que tiene bien merecido su nombre. Por cierto comimos en este lugar los Caballeros de Nucaban cuando realizamos esta preciosa rutaRobledondo Cascadas del Hornillo, Puerto de Malagón, Barranco de la Cabeza. Pasamos junto a una especie de plaza de toros, siguiendo una vía pecuaria que nos dejará a la entrada del pueblo de Robledondo.
Desde un pequeño alto se van divisando sus casas. Le comento a Román que va siendo la hora del aperitivo, así que, dicho y hecho.
Aprovechamos para comprar algo de pan y de beber, pues no sabemos aún lo que nos deparará la ruta.
También desde esta mismo lugar hice esta rutaRobledondo a Presa del Tobar ( Cerro de la Cabeza, Pto. Malagón, Río Aceña, Chorrera del Hornillo). Que me dio pie, para crear la de Nucaban. Salimos del pueblo un poco más descansados y con las fuerzas repuestas. Cruzamos sus calles, pasando por varias fuentes. Me fijo en una baliza y coincidimos en una parte de nuestro recorrido, con la senda de los Arroyos.
La pista que tomamos es bien ancha, y nos va haciendo ganar altura paulatinamente. Me imagino esta pista en verano, sería un infierno. Pasamos un deposito de agua ya queda poco de subida. Pasamos por grandes prados como la Solana, el Hornillo. Al fondo se divisa Peguerinos y el Embalse de la Aceña.
Comienzo a bajar hacia el arroyo del Hornillo. Comento a Román que se escucha el sonido del agua. Efectivamente a nuestra derecha tenemos la segunda cascada del Hornillo, menos visitada. En una bonita ruta nevando pase por las dos, aún tengo recuerdos de lo que me gusto esta rutaSanta María de la Alameda, Cascada Alta y Baja del Hornillo por Risco del Galdano.
Ya las diviso a mi derecha, se nota que el agua de las nieves ya se ha ido marchando. Ahora nos toca un tramo campo través, junto al arroyo por su margen izquierda. El terreno esta un poco complicado por la vegetación existente. A veces subes y otras buscas los prados cercanos al arroyo. Al fin llegamos a un muro a la entrada del pinar. A partir de aquí vamos a enlazar con la senda general del Hornillo.
Vemos a nuestra derecha un paso de maderos por donde subes a un bonito mirador. Nosotros vamos a continuar por la senda siguiendo las aguas del arroyo.
Llegamos a la Chorrera del Hornillo. Es un bello lugar dentro del pinar. Que mejor sitio para pararnos a almorzar, escuchando el sonido del agua precipitarse.
Detrás mía hay una pequeña cascada con mucho encanto.
Toca proseguir que aún nos queda un buen tramo que recorrer por delante. Llegamos al área recreativa junto al río Aceña. Desde aquí hice La Senda de la Cascada del Hornillo. Cruzamos el puente sobre el río Aceña. Ahora comienza la aventura. Los primeros metros los hacemos por la margen derecha por un camino hasta llegar al molino de la Hoz. En este punto, cruzamos a la margen izquierda por un puente.
A partir de ahora se pierden todas las sendas y tienes que ir adivinando pasos de ganado, para ir sorteando la cantidad de zarzas que nos salen a nuestro paso.
Vadearemos a la otra orilla, margen derecha por donde mejor veamos, para ir por alguna vereda que hemos visto algo mejor.
Esta vereda se va haciendo cada vez más marcada y nos ayuda en nuestro avance. De nuevo tenemos que vadear el río a la margen izquierda. Ya que vemos en la otra orilla un camino más cómodo, pues el nuestro se ve que va desapareciendo.
El río Aceña se encajona muchísimo y la vereda toma mucha altura sobre el río.
Por último vemos un puente de madera por el que nos despediremos de la compañía de este hermoso río en su parte salvaje. Llegamos a la carretera de acceso al pueblo, circularemos un tiempo por ella. A la entrada al pueblo, nos desviamos por una calle a la izquierda para evitar la carretera. Ya nos queda muy poco para llegar a la estación de tren.
Deseo que disfrutéis de este maravilloso viaje, aunque sea algo duro.
Vídeo de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.
Transporte: Se puede llegar en tren y en el autobús 665 con salida de San Lorenzo del Escorial, horarios.
Nivel de dificultad: Dura Distancia: 21,5 km Desnivel + 901 metros Desnivel - 902 metros Tiempo total: 10 h 06' Tiempo en movimiento: 6h 41' Tiempo parado: 3h 24' Velocidad media total: 2,13 km/h Velocidad media en movimiento: 3,22 km/h Ritmo medio total por km: 27:41 min/km Ritmo medio en movimiento por km: 17:00 min/km Índice IBP Index: 89 Informe