En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
La ruta comienza en la bonita localidad de Rascafría situada en el Valle Alto del Lozoyadonde he realizado varias rutas. En este paseo iremos recorriendo el
curso del arroyo desde el pueblo hasta llegar al principio del
Cañón del Arroyo del Artiñuelo, donde seguir es toda una aventura.
Comenzamos en un pequeño Parking, desde el que llegamos al puente sobre
el arroyo del Artiñuelo, cruzamos el puente y giramos a la izquierda.
Disfrutamos del sonido del agua que discurre a nuestro lado y de la
diversidad de flores que aparecen en nuestro camino.
Una vez salimos de la población seguimos un camino amplio en medio de un
bosque de robles. A medida que avanzamos disfrutamos de los sonidos del
bosque.
Si miramos a nuestra izquierda podemos disfrutar de la majestuosa
Peñalara
junto con sus hermanas mayores al otro lado del valle las
Cabezas de Hierro.
Continuamos un poco más y cruzando el paso de ganado, nos desviamos a
la izquierda para ver las ruinas del Molino del Cubo. Desde aquí
se puede observar una bonita imagen del arroyo del Artiñuelo.
Regresamos al camino principal para continuar con un ligero ascenso hasta
volver a desviarnos para ver una Pequeña presa en el arroyo del
Artiñuelo.
Volvemos sobre nuestros pasos al camino y en unos 500 metros hemos llegado a
la Cascada del Artiñuelo.
Subimos unos metros por donde hemos bajado hasta la cascada para tomar una
pequeña vereda a nuestra izquierda que nos introduce en el
Cañón del Arroyo del Artiñuelo. Para nosotros es una de las partes más bonitas pues desde aquí se puede
observar como el arroyo ha formado un profundo cañón donde se van a formar
varias cascadas.
Llegamos hasta un hermoso lugar donde se ven una serie de
Cadena de Cascadas.
En este lugar damos por finalizado nuestro avance por hoy siguiendo al
arroyo del Artiñuelo. Aunque hace unas semanas con mi amigo Javier el Guadarramista acometimos La Gran Aventura del Artiñuelo. Conseguimos seguir su curso prácticamente hasta su
nacimiento.
Ahora toca regresar por donde hemos venido hasta Rascafría, nos
despedimos de tan bello lugar.
Antes de llegar al pueblo nos vamos a desviar a la izquierda para entrar
por otro lugar y poder llegar a ver la Iglesia de San Andrés y la
Plaza Mayor de Rascafría.
Volvemos a cruzar el puente del Arroyo del Artiñuelo para llegar al
aparcamiento desde donde comenzamos la ruta. Deseo que os guste.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Cualquier época del año. Transporte: Se puede llegar en el autobús 194, con salida del intercambiador de
Plaza de Castilla,
horarios.
Participantes: Antonio, Natalia, Rubi.
Nivel de dificultad: Muy fácil Distancia: 6.24 km Desnivel + 228 metros Desnivel - 228 metros Tiempo total: 4h 48' Tiempo en movimiento: 2h 08' Tiempo parado: 2h 40' Velocidad media total: 1.3 km/h Velocidad media en movimiento: 2.92 km/h Ritmo medio total: 45:04 min/km Ritmo medio en movimiento: 15:07 min/km Indice IBP index: 30 Informe
Hoy vamos a comentar la historia de una aventura por esos pequeños
arroyos que serpentean por el
Valle Alto del Lozoya. Se trata del Arroyo del Artiñuelo, pequeño, juguetón y muy bravo
en esta época del año. Mi amigo Javier Carballo se animo a explorar
este arroyo desde la localidad de Rascafría hasta llegar a la pista que
conduce al
Carro del Diablo y
Mirador Calderuelas.
Una semana antes había estado explorando este arroyo hasta llegar a la
Presa del Artiñuelo que se encontraba aguas arriba. En
aquella ocasión estaba todo Nevado. Logramos llegar a la presa y mi
sorpresa es que vi restos de una vereda que seguía adentrándose en
el cañón. Lo seguí un rato, hasta que la ventisca y la nieve nos
hizo retroceder ante lo desconocido que nos deparaba delante de
nosotros. Esto me dio pie, a intentar seguir con la aventura y
exploración de este arroyo.
Comenzamos en la Plaza Mayor de Rascafría, el día era estupendo, cielos
rasos y con una agradable temperatura. Subimos para tomar una senda que
va paralela al arroyo del Artiñuelo. A la salida mi amigo Javier se fija
que a nuestra derecha hay restos de algo parecido a una garita de
ladrillo algo curiosa. Se encontraba medio tapada por las ramas y tronco
que había aprovechado para reposar sobre ella. Nos fijamos que el
arroyo después del deshielo y las últimas lluvias baja muy fuerte con un
nivel de agua muy alto, pensamos como vamos a poder
vadearlo. Seguimos por un bosquete de Robles.
Nos fijamos que a nuestra derecha figura una placa de un
Árbol Singular. Se trata de un Mostajo que se
encuentra cerca de las ruinas del Molino del Cubo. Aunque para
verlo tendríamos que vadear el arroyo y no esta para ello. Lo dejaremos
para otra mejor ocasión. Proseguimos con nuestro buen camino hasta que
en un punto nos vamos a desviar a nuestra izquierda para bajar hacia un
puente que nos ayudará a vadear sin problemas el arroyo del
Artiñuelo.
Es todo un espectáculo cuando estas junto a él, tiene vida y lo
demuestra con todas sus fuerzas.
Javier no puede resistir en plasmar la maravilla que tenemos delante de
nosotros.
Una vez cruzado el puente vamos a seguir subiendo por esa otra margen del
arroyo. Según caminamos escuchamos un fuerte estruendo en el arroyo, el
agua se precipita desde una pequeña cascada improvisada. Bajamos pues no
podemos resistir el no hacerlo. Una vez abajo la imagen y lo que sientes
al estar delante de ella no lo puedo describir en palabras.
Me quede un rato delante ensimismado viendo la espuma del agua al caer
desde lo alto.
No quedaba más remedio que volver a subir para tomar la vereda que nos
llevaría hasta la primera represa que forma este arroyo. Al llegar a la
represa nos damos cuenta que el agua rebosa por ella, así que no queda
más remedio que descalzarse para poder cruzarlo y seguir por la otra
orilla.
El agua sigue viniendo con mucha fuerza.
Seguimos subiendo por una buena pista hasta llegar a la
Presa del Artiñuelo. Da gusto verla en todo su
esplendor.
Nos hacemos algunas fotos en tan bello lugar.
Subimos un poco hasta la pista para tomar la vereda que nos va a ir
adentrando en el Cañón del Arroyo del Artiñuelo. El arroyo se va
quedando cada vez más encajonado a nuestro paso. Aunque el rugir del
agua se sigue sintiendo desde las alturas.
Pasamos por algunos promontorios rocosos que bien valen de miradores
naturales.
En un pequeño recodo en que el cañón hace una curva hacia la derecha,
paramos en una gran lancha de piedra que nos sirve de abrigo y comemos
algo. Mi amigo Javier va de exploración y descubre un pequeño canal
formado por numerosas cascadas.
Bajo a buscarle y encontrarme con esa bonita sorpresa. Volvemos a subir.
Hasta este punto fue donde yo llegue en mi ruta de
La Presa del Artiñuelo. A partir de aquí
Comienza la Aventura, no sabemos lo que nos deparara el camino y si
tendremos que modificar sobre la marcha la ruta que llevaba en mi mente.
Aunque nos produce a la vez un alegría de poder saber que al menos lo
habremos intentado.
La vereda comienza a difuminarse y tenemos que ir buscando pequeños
rastros que nos sirvan de referencia en nuestro avance. Llegamos a la
Junta de los arroyos del Artiñuelo con el del Cardoso. Vemos que la cosa
esta bastante complicada para vadear este último. Intentamos buscar alguna
alternativa factible, pensamos en subir por un árbol y a través de sus
ramas pasar a la otra orilla. Pero las ramas de este árbol no daban mucha
confianza y en la parte central no había agarre. Así que decidimos que por
aquí no. Algo más arriba justo al lado de una placa del Parque Nacional
del Guadarrama vemos un cable que cruza de orilla a orilla. No lo pensamos
y decidimos que nos la tenemos que jugar por este punto para vadear el
bravo arroyo. El agua viene con mucha fuerza y aguas heladas. No nos queda
más remedio que quitarnos algo más que las botas, pues el paso es profundo
y con una corriente con mucha fuerza.
Nos disponemos a guardar bien todo el material en bolsas de plástico y
quitarnos la ropa para ponerla en nuestro cuello. Paso yo primero agarrado
con las dos manos al cable para impedir que me arrastre la corriente.
Metes el pie sin saber a donde llegará con su profundidad. Las piernas
comienzan a notar el agua helada y me doy prisa para poder salir lo antes
posible, eso si, sin caerme. Una vez en la otra orilla espero a que Javier
pase también sin problemas el arroyo. Menos mal que llevábamos unas
pequeñas toallas con las que secarnos.
Seguimos subiendo e intentando seguir lo más proximos a la orilla del
arroyo, pues parece que hay algo de vereda. Llegamos a la siguiente Junta
de arroyos donde se junta el Artiñuelo y La Redonda. Por este último
arroyo era mi propuesta de ruta, para salir más cerca del Carro del
Diablo, pero era realmente imposible cruzar al otro lado.
Venia con muchísima fuerza el Arroyo del Artiñuelo. Así que decidimos proseguir aguas arriba el Arroyo del Artiñuelo hasta
llegar a su conexión con la pista. Fuimos por intuición y no se nos dio tan
mal. Llegamos a una especie de lanchas de piedra junto al arroyo donde el
agua hacia pequeñas cascadas. Esta zona tenía su riesgo pues las lanchas
resbalaban como el hielo.
Tuvimos que desistir de quedarnos y subir de nuevo un poco. En esta zona
junto al arroyo había una zona rocosa bastante considerable, con lo que
decidimos rodearla y luego pasar por su parte alta que nos llevaría
definitivamente a la pista.
Al fin habíamos conseguido nuestra meta de seguir el Arroyo del
Artiñuelo hasta casi su nacimiento. El llegar a ese punto será en otra nueva
aventura.
Ahora nuestro camino es mucho más cómodo, nos encontramos con bastante
nieve a esta cota de los 1600 metros de altura. Justo en esta parte del
camino me llama poderosamente la atención una gran mole de piedras a mi
izquierda y a la derecha vemos a la imponente
Peñalara.
Seguimos por esta buena pista hasta el Mirador de Calderuelas, donde
veremos una torre de vigilancia de incendios forestales. Este es un buen
lugar para comer. El cuerpo ya notaba que le faltaban energías. Nos
encontramos con dos senderistas en este mismo punto. Nos paso algo curioso,
precisamente una de las personas con la que nos encontramos nos
seguía en la página de Wikiloc que es donde subimos nuestras
rutas Javier como Guadarramista y yo como antotemo. Así que nuestro
fans improvisado quería hacerse una foto con nosotros, como
íbamos a decir que no.
Después de disfrutar de un merecido descanso comenzamos el descenso hacia
Rascafría.
Antes de acometer la bajada definitiva nos acercamos a ver otro
Árbol Singular Rebollo de la Mata del Pañuelo.
Volvemos sobre nuestros pasos unos metros para tomar una pequeña sendera
que nos va a introducir en medio del bosque de robles una verdadera belleza.
Pasamos una pequeña portilla que nos da acceso de nuevo a la pista
forestal.
Llegamos a Rascafría y tomamos la calle de Matillas a la izquierda, para
pasar junto a la Iglesia de San Andres y un poco más allá nos
encontramos de nuevo en la Plaza Mayor.
Ha sido toda una aventura que recordaremos siempre.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Cualquier época del año. Transporte: Se puede llegar en el autobús 194, con salida del intercambiador de
Plaza Castilla,
horarios.
Participantes: Antonio, Javier Carballo.
Nivel de dificultad: Dura Distancia: 13 km Desnivel + 581 metros Desnivel - 580 metros Tiempo total: 6h 48' Tiempo en movimiento: 3h 40' Tiempo parado: 3h 07' Velocidad media total: 1.91 km/h Velocidad media en movimiento: 3.54 km/h Ritmo medio total: 29:18 min/km Ritmo medio en movimiento: 16:03 min/km Indice IBP index: 67 Informe