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miércoles, 6 de febrero de 2019

164 Nucaban: Aldea del Fresno a las Cárcavas del río Perales subiendo por la Marota

Mapa de la ruta



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Comentario

Hoy salimos desde Aldea del Fresno, para visitar las bonitas Cárcavas formadas junto al río Perales. Este río entrega sus aguas al río Alberche en esta localidad. Hace tiempo llegamos casi a las orillas del río Perales, siguiendo esta ruta Villamantilla a Aldea del Fresno por caminos en extinción. Y digo en extinción, pues hay muchos propietarios que nos impiden el paso por caminos públicos, que nos imposibilitaron llegar a las aguas del río Perales. En esta ocasión lo vamos a recorrer junto a su orilla. En alguna ocasión tendremos que cruzar a la otra orilla e incluso descalzarnos. Todo ello gracias a la inoperancia de los ayuntamientos de Aldea del Fresno, Chapinería, Villamantilla y la Confederación Hidrográfica del Tajo, todos ellos al servicio de los Señores Feudales.

Salimos junto a la ermita de San Pedro Apóstol. 



La rodeamos por su derecha para tomar una pequeña vereda que nos lleva a un puente con una enorme tubería. Se trata de la tubería del Canal de Isabel II. Se puede pasar junto a ella, pues existe una pasarela suficiente y con barandilla. De esta manera evitamos el tránsito por el puente de la carretera. Este puente salva el cauce del río Perales, que unos metros más adelante verterá sus aguas al río Alberche. 



Una vez cruzado el puente, seguimos unos metros por el arcén de la carretera M-510. Aprovechamos los quitamiedos para caminar con más seguridad, evitando a los vehículos a motor. Vemos a nuestra derecha una señal de vía pecuaria, se trata del Camino de la Segoviana. Cruzamos con cuidado para seguir por ella.



Comenzamos a subir con un buen firme. Vemos como se están realizando trabajos sobre la vía pecuaria, para evitar la propagación de incendios forestales.





Hablamos con los operarios sobre su trabajo y los medios que cada vez son más escasos para la realización de estas tareas. Según vamos subiendo comentamos la posibilidad de cambiar el trazado de la ruta. Pues en nuestra anterior ruta Villamantilla a Chapinería vuelta por el río Perales ya realizamos parte de este trazado. Lo íbamos a alargar en demasía y la parte de la cárcavas probablemente nos lleve más tiempo. Así decidimos a la altura de unas torres de Alta Tensión tomar a la derecha por el Camino del Molino de la Mina, hacia el Cerro de la Marota. 





Vamos subiendo hacia el Cerro Agudo, antes de llegar a su parte más alta, en una curva tenemos unas bonitas vistas de toda la Sierra de Guadarrama.



Pasamos por el Cerro Agudo por la senda y bajamos un poco campo través para llegar a una antigua edificación ganadera hoy en ruinas.



Retomamos el camino hacia el Cerro de la Marota que es el punto más elevado de nuestra ruta. Tiene un vértice geodésico en la parte más elevada. 





Paramos un rato a disfrutar de sus vistas. Ahora toca descender todo lo subido. La senda por la que bajamos está marcada por los rastros de las ruedas de motos que destrozan el terreno. Erosionan de tal manera que forman grandes socavones en el terreno.




Descendemos hacia el valle formado por el Arroyo de la Oncalada que nace en Chapinería. La senda baja en algunas partes pegada a la alambrada de los Señores Feudales por nuestra derecha. Nos topamos con una pequeña laguna, junto al cauce del arroyo de la Oncolada, destinada para que el ganado beba y luego se le mate.




Llegamos al cauce del arroyo el cual lleva muy poca agua, con lo que es fácil su vadeo.



Esta senda se une con el Camino de Las Labores, proveniente de Chapinería. Lo tomamos a la derecha en dirección al río Perales. Un poco antes de que este camino se termine, nos vamos a desviar por la vaguada de Arguelles, formada por un pequeño arroyo de temporada. Ahora mismo está completamente seco. 



Es muy bonito recorrerlo por la pequeña vereda que te encuentras en él. Este pequeño arroyo termina en una especie de mirador al río Perales.





Bajamos hacia el río, para comenzar la verdadera aventura. El recorrer este río hasta Aldea del Fresno, pasando por sus Cárcavas.



Nos damos cuenta como estamos rodeados por dos grandes alambradas que siguen el cauce del río. En muchos lugares no se respeta la servidumbre de paso legal junto a las riberas de los ríos. A los Señores Feudales, les gusta mucho lo que es de todos. Con lo que no nos queda más remedio que caminar por el cauce del río.



Ya va siendo de comer y el hambre aprieta, no sabemos aun lo que nos va a deparar este río. Estamos haciendo algo inédito a mi entender, no creo que haya muchas personas que realicen este trayecto por las dificultades que te vas encontrando. 



Nosotros incautos, pensábamos que a la llegada a las Cárcavas los problemas se habrían resuelto, al estar más cerca de Aldea del Fresno. Pero todo lo contrario, las penalidades se multiplicaron. El avance suponía una y otra vez vadearlo de margen a margen. Siempre intentado encontrar el resquicio de alguna trocha o vereda que nos hiciera ganar metros.





Llegamos a las Cárcavas, un paisaje producido por la erosión natural del agua sobre estas tierras arenosas. Si dejas volar la imaginación podrás ver figuras.


 
Abandonamos las primeras Cárcavas, siempre haciendo trabajos de ingeniería puentil.


Las veredas nos dejan en un verdadera ratonera, en plena encrucijada de la selva



Tenemos que adaptarnos al terreno con sus propias armas y reinventando sobre el camino.






Ya va quedando menos, pero el avance es muy lento.



Al fin vemos el puente del Canal de Isabel II, que cruzamos al inicio. Vadeamos el Arroyo Grande y pasamos bajo el puente, para acercarnos a lo que debió ser un antiguo pilar de un puente.



El grupo de Nucaban desea que disfrutéis de esta aventura.




Hasta la próxima.


Vídeo de la ruta





Vídeo del perfil de la ruta




Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.


Transporte: Se llega en el autobús 548, con salida del intercambiador de Príncipe Pío, horarios.


Participantes: Antonio, Fermín, Frank, Amador, Carmelo.


Nivel de dificultad: Media

Distancia: 14,8 km
Desnivel + 200 metros   Desnivel - 191 metros
Tiempo total: 8h 52'
Tiempo en movimiento: 4h 39
Tiempo parado: 4h 12'
Velocidad media total: 1,68 km/h
Velocidad media en movimiento: 3,2 km/h
Ritmo medio total: 34:40 min/km
Ritmo medio en movimiento: 16:08 min/km
Indice IBP index: 47  Informe


 

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miércoles, 11 de enero de 2017

134 Nucaban: Villamantilla a Aldea del Fresno por caminos en extinción.

Mapa de la ruta



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Comentario


Villamantilla es un pueblo de algo más de 1.200 habitantes, perteneciente a la comarca de la Sierra Oeste de Madrid, a 45 kms. de la Capital y con una extensión de casi 24 kilómetros cuadrados.
Sus orígenes no están muy claros, aunque se han encontrado restos de asentamientos romanos y visigodos, se cree que fueron pastores extremeños los que fundaron esta población, que cuando venían de Segovia y dada la proximidad de la Cañada Real Segoviana, se quedaron definitivamente por la abundancia de buenos pastos en todo el territorio.


Adquiere su independencia de Segovia durante el reinado de Felipe III por algo más de 56.000 maravedíes, consolidándose definitivamente como núcleo independiente bajo el reinado de Felipe IV, gracias a los esfuerzos de don Alonso de Lucero, quien era alcalde de Villamantilla en aquella época. Es posible que hubiera una horca donde se ajusticiaba a los malhechores, que podría estar situada en el Cerro de la Horca, muy cercano al pueblo.
Sea cierto o no, ahí queda el cerro y esperemos que por muchos años, porque hoy no se ajusticia a los malhechores, no por ganas de algunos, sino que la sutileza capitalista actúa de manera diferente. No dudan en apropiarse de lo que no es suyo, cortar caminos con puertas o arar un tramo porque…..¡baggg como es de todos, me lo quedo yo! ¡Qué más da! Si vamos a tener a nuestra disposición la ley, que para eso la hemos hecho a nuestra manera, la policía que para eso la mandamos y la prensa que para eso le hemos domesticado, salvo honrosas y excepciones.

La ruta la empezamos en el aparcamiento que hay a la salida del pueblo, como es pequeño se localiza fácil. Dejamos a la izquierda unos corrales bien protegidos por unos hermosos y fieros perros, que ladran defendiendo lo suyo.

Un poco más adelante nos encontramos con una puerta ilegal en mitad del campo, en esta ocasión está rota y no nos impide el paso. 


Al llegar al barranco de la Hoya Grande, el camino está arado, muy mal por cierto. Mal arado porque es ilegal y mal arado porque no saben hacer una besana como se debe. Pasamos un pozo seco y continuamos entre terrones hasta alcanzar el camino, dejando a la derecha el paraje de Las Arcillas.


Enlazamos con la Senda del Socorro, que si la tomamos en sentido contrario, no muy lejos, llegaríamos a la Cañada Real Segoviana. De ahí la posibilidad que anotábamos antes de la creación del pueblo por pastores de Extremadura. Seguimos y observamos restos del antiguo camino en la zona cercana al Alto del Pedazón y Cerrillo de la Choza.


El siguiente cruce es el camino Quemado, que lo tomamos a la izquierda para unos metros más adelante, girar a la derecha y andar en paralelo a una valla metálica, hasta otra puerta situada en el límite de los términos municipales de Villamantilla y Aldea del Fresno.


En este punto, si nos ponemos mirando a Aldea del Fresno, a nuestra derecha sale un camino muy bien delimitado y amojonado. Dos de los caballeros tuvimos la osadía de caminar por él con el fin de ir hasta las Cárcavas que hay en el río Perales. Bien pues cuando estábamos casi llegando al río debimos retroceder porque está todo vallado, incluso dentro del río.


La ruta continúa en dirección a nuestro punto medio, porque está programada de ida y vuelta, cosa que tenemos que hacer queramos o no, ya que al llegar al arroyo de Villamanta, hay una puerta con candado que nos impide el paso definitivamente.


Si vamos por el camino que une Aldea con Villamantilla desde tiempos ancestrales, ¿Por qué está esa puerta cerrada con cerrojo de siete kilos y un candado de un kilo?

¿Es que los villamantillenses tienen la peste bubónica? ¿Tal vez los aldeanos tengan miedo de ir a su vecino pueblo temiendo ser ahorcados?


Muchas preguntas se hacen los nuevos caballeros andantes ante esta razón de la sinrazón. Con más o menos ironía, pero con toda la seriedad que nos caracteriza, protestamos enérgicamente ante las “autoridades” que permiten tales desmanes.

Cuando regresamos al pueblo, hablamos con un paisano ya entrado en años, como nosotros, y le preguntamos por todos los caminos cortados y nos confesó que hace unos años habían llegado los ….(no recuerdo el apellido) y compraron muchas fincas, se hicieron los amos de todo y ahora cuesta trabajo incluso llegar a las Cárcavas.

Cuando se fundó el pueblo de Villamantilla si una persona con hambre cazaba furtivamente, no había otra manera, en las tierras del señor, (en su mayoría arrebatadas a los pequeños propietarios musulmanes, aquellos putos moros infieles), eran atravesados por las picas de los esbirros a caballo, sin miramiento alguno. Hoy son más sutiles, puedes protestar pero te voy a robar igual.


Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.



Transporte: Salimos desde el intercambiador de Príncipe Pío en el autobús 541, horarios.

 

Vídeo de la ruta








Caballeros participantes: Antonio, Tomás, Frank, Manuel Broncano, Carmelo, Román, Manolo Gutierrez, Templan.


Nivel de dificultad: Fácil

Distancia:  15,4 km
Desnivel +  204 metros   Desnivel -  196 metros
Tiempo total: 4h 35'
Tiempo en movimiento:  3h 45'
Tiempo parado:  49'
Velocidad media total:  3,38 km/h
Velocidad media en movimiento:  4,12 km/h
Ritmo medio total por km:  17:47 min/km
Ritmo medio en movimiento por km:  13:33 min/km
Índice IBP Index: 47      Informe





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