En este blog, me gustaría, que las personas que en su interior sientan deseos de expresar lo que deseen sobre lo que hacemos a la Naturaleza, al medio donde vivimos, ya sea bueno o malo y lo quiera compartir. Le invito a que lo haga aquí.
Hoy el grupo de Nucaban va a realizar la subida al Pico de la Almenara, realizando una ruta distinta a la clásica que se realiza desde Robledo de Chavela. Además la bajada va a ser algo también distinta y silvestre, para gente que le guste la aventura.
Saliendo de las antenas de satélites que se encuentran en la carretera M-531 en dirección a Colmenar del Arroyo en el kilómetro 7. Cruzamos la carretera y al otro lado vemos un paso con puerta. Se trata de la Senda Verde que va desde Zarzalejo al Pantano de San Juan, la cual seguiremos un pequeño tramo.
La senda esta un poco difusa, de vez en cuando tenemos alguna baliza que nos ayuda en nuestra camino.
Conectamos por medio de una puerta con la pista que sube hasta la Emita de Navahonda. Vemos marcas también del Sendero de Gran Recorrido GR 10, marcado con pintura blanca y roja.
Llegamos a la Ermita de Navahonda, hacemos un pequeño alto para contemplar la zona, hay una fuente, bancos y mesas que son utilizados en las romerías a esta ermita.
Desde la Ermita de Navahonda tenemos un buen camino hasta el collado Alto de Navahonda. Al poco de dejar la ermita cruzamos una puerta que volvemos a cerrar.
Nos sorprende ver una cruz en lo alto de una roca y más adelante un edificio llamado Humilladero.
Según vamos subiendo vamos teniendo vistas al gran valle que se abre a nuestra derecha por donde transita el camino de San Martín de Valdeiglesias.
La senda es divertida y entretenida nos hace llevar buen ritmo en nuestra subida hasta llegar al Collado. En este punto vemos el camino que viene desde Robledo de Chavela que es la ruta clásica por donde yo subí a esta cima.
A nuestra izquierda vemos un paso con un torno, que nos da acceso a la ascensión a La Almenara. Yo como siempre llevo una pesada mochila casi me quedo sin poder pasar. Pasado el torno subimos por nuestra izquierda, vamos a comenzar ahora a ganar más altura rápidamente a cada paso que damos.
Nos encontramos con un gran Enebro en nuestro camino, proseguimos dejando el Enebro a nuestra derecha.
Ahora vamos a subir poco a poco hasta un collado que se encuentra en la mitad de la ascensión de La Almenara. Nos encontramos curiosamente en este punto con una gran roca que hace equilibrios y malabares para no caer. Nuestro caballero Frank, raudo y veloz quiere hacer equilibrio en ella.
Delante de nosotros se halla la cima de La Almenara. Vamos a cumbrearla por su izquierda.
La primera parte de su ascenso es cómodo, hasta la segunda parte, en la cual tenemos que tener algo más de cuidado. El ascenso es algo más complicado por la pendiente que tiene.
Vamos superando poco a poco esos metros que nos separan de su cima.
Nos quedamos todo el grupo a disfrutar de un merecido descanso en esta fantástica atalaya de 1259 metros de altitud. Desde arriba podemos disfrutar de toda la Sierra de Guadarrama y al horizonte la Sierra de Gredos.
Tenemos que comenzar el descenso que va a ser la parte más complicada de la ruta, pues la vamos a realizar campo través. Desde arriba hemos estado observando el camino a tomar más cómodo para la bajada.
Según bajamos nos encontramos con algunas rocas curiosas una de ellas con forma de Tortuga.
Bajamos en dirección Sur a una especie de collado, que nos da acceso a una segunda cima mas bajera, que tiene un bonito mirador natural. Observamos que alguien ha bajado también por esta zona, pues vemos de vez en cuando algunos hitos de piedra que aprovechamos para realizar una bajada menos complicada. Una vez abajo aprovechamos para comer, pues estamos gastando gran cantidad de energía en la ruta.
Desde aquí la bajada ya va a tener bastante más pendiente.
Y algo más complicada de buscar el buen camino, seguimos buscando los hitos y arreglando alguno de ellos, pues son ellos los que nos dan las pistas de la bajada.
Bajamos hasta el último de los collados, donde vemos unos grandes ejemplares de pinos.
Comenzamos ya el descenso de la cresta, un poco por la ladera hasta encontrarnos con una encina y una gran piedra en forma de Pirámide.
Vamos a seguir una pequeña vereda por la derecha de la pirámide. La vereda es estrecha, pero es agradable a la vez que se agradece la sombra que proporciona el estar situada en la cara norte. Hoy hemos tenido un día bastante caluroso, está ruta en verano sería imposible. Nos encontramos con un paso entre rocas, que se pasa sin problemas.
Al otro lado vemos al fin nuestra meta.
Bajamos hasta enlazar con un sendero con una valla por nuestra izquierda que nos va a acompañar hasta llegar a una zona ganadera. Antes de llegar vemos una especie de deposito de agua, pues por la parte de detrás de él, la valla esta muy baja y se pasa sin problemas. Ya no nos queda casi nada para llegar, disfrutamos de nuestros últimos metros, mientras vemos cada vez más grandes las antenas.
Conectamos de nuevo con la primera puerta por la que entramos siguiendo la Senda Verde y ya hemos llegado.
Deseo que os guste esta aventura, hasta la próxima.
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Primavera, Otoño, Invierno.
Transporte: Vehículo privado.
Participantes: Antonio, Fermín, Frank, Amador.
Nivel de dificultad: Dura Distancia: 9,45 km Desnivel + 546 metros Desnivel - 524 metros Tiempo total: 7h 04' Tiempo en movimiento: 3h 28' Tiempo parado: 3h 36' Velocidad media total: 1,34 km/h Velocidad media en movimiento: 2,72 km/h Ritmo medio total: 43:31 min/km Ritmo medio en movimiento: 19:07 min/km Indice IBP index: 58 Informe
Hoy vuelvo al pueblo de Navalmoral de la Sierra, hace unos meses realice el Sendero PRC-AV 59 con subida al Lanchal. En esta ocasión iba a realizar el resto de crestería que me quedaba de la Sierra de la Paramera. El verano pasado, realice otras dos bonitas rutas por la parte más alta de esta Sierra saliendo del bonito pueblo de Navandrinal. Alto de la Hoya y esta otra Pico Zapatero bajando por el Cuchillo. Todas ellas se encuentran en la zona del Valle del Alberche.
Salgo desde la Plaza Mayor del pueblo para subir hacia la carretera AV-905. Giro a mi izquierda, paso el cruce con la carretera AV-900 y cuando llegamos a la calle de Las Viñas subimos por ella. Hacemos algunos giros hasta salir del pueblo. Pasamos junto a una fuente abrevadero.
Ahora tenemos camino por delante, me fijo a mi derecha y veo toda la crestería por la que pasaré a mi vuelta. Estoy caminando por el Camino de los Carramales. Me desvío un poco a mi izquierda en el camino para ver una panorámica de la Sierra de Gredos al fondo.
El camino a veces se encajona entre muros de piedra, que le dan un toque nostálgico. Pienso en aquella época en la que por ellas transitarían el ganado y sus gentes.
Ahora solo quedan pequeñas ganaderías que veo a mi paso.
El camino termina en la carretera AV-905, por la que caminaremos unos metros para abandonarla por la derecha. Este camino que va paralelo a la carretera se abrirá en dos, desviándonos a la derecha. Me fijo que he conectado con el Sendero de Gran Recorrido GR 10.3 y con otro de pequeño recorrido.
Este camino nos lleva al pueblo de San Juan del Molinillo. Paseamos entre sus calles. Cruzamos por un puente el arroyo de la Garganta de Zapatero. Nos encontramos al lado izquierdo de una pequeña senda, un antiguo molino en ruinas. A veces pienso como serían aquellos tiempos, cuando la gente vivía en los pueblos y llevaba su grano a que se moliera. Me imagino que también dependería del agua que hubiese para poder hacer la molienda del cereal. Los caminos estaban transitados por las gentes que iban a sus parcelas donde cultivaban lo que la climatología permitía. Y otros con su ganado hacían que estos caminos estuviesen limpios de zarzas y demás plantas. Hoy en día esto parece toda una utopía, aunque yo personalmente creo que se podría volver hacer realidad ese es mi pensamiento y sensaciones.
La senda nos lleva a un cruce con un camino que tomaremos a la izquierda que nos dejará en el pueblo de Villarejo. Este es aún más pequeño que el anterior, es raro encontrarte con alguien a estas horas del día y me imagino que casi a cualquier hora. Yo tuve la suerte de encontrarme con un señor en la plaza. El hombre todo asombrado me pregunta hacia donde voy. Yo amablemente le contesto hacia el Portezuelo, me dice cuántas veces había subido él a toda esta zona. Me relata que en verano viene mucha gente en autocares a subir al Pico Zapatero o La Hoya. Son dos de los que yo ya he realizado. Me dice también que voy un poco tarde que hará calor, aunque le contesto que bueno aún no estamos en verano.
Recorro el pueblo y salgo por una pequeña calleja que me lleva a un especie de cordel. A partir de aquí comenzaremos a ir ganando altura ya sin descanso. Últimamente he estado caminando mucho por la zona de La Alcarria y eso lo estoy notando hoy. Aquella es una zona más bien llana con alguna pequeña subida. Pero cuando ya te encuentras con una subida con más pendiente y el terreno que tampoco ayuda, hace que el corazón se te acelere un poco más de lo normal.
En la parte más alta de la subida hasta el Collado de la Portezuela, la vereda que a veces es algo difusa, va haciendo pequeñas zetas para aliviar la subida. Paso una portezuela y continúo. Me encuentro con una bañera, donde una manguera se encarga de llenarla de agua para el ganado. En caso de emergencia se puede beber de esta manguera.
Ya estamos muy cerca del Collado, mis piernas se mueven torpemente y me digo aunque sea despacio, debo mantener el ritmo. Miro de vez en cuando atrás para ver lo que se va quedando a mi espalda.
Una vez arriba nos encontramos con una alambrada, al otro lado se encuentra el término municipal de Sotalbo. No vamos a cruzar esta alambrada, nos desviamos en un principio a la izquierda para subir al Portezuelo. Intentaremos ir cerca de la alambrada dejándola a nuestra derecha. En esta zona hay que ir buscando el mejor camino que se encuentre más despejado. Estamos rodeados de piornos que te dificultan y mucho el avance. Veo al fondo una gran peña y me digo uffff me queda aún mucho por llegar a ella.
Afortunadamente se trataba de Peña Cabrera, donde ya subí en mi ruta al Pico Zapatero. Así que menos mal que no tenía que llegar hasta ella. Además mientras me caminaba me fijo en algo en el horizonte, me resultaba extraño. Como si algo me estuviera observando, camino despacio, que entre los piornos es una tarea sencilla de realizar. Y aquello que me miraba al fondo, de repente comienza a moverse y a dar grandes saltos, se trataba de un gamo. Es una bonita imagen cuando le ves correr, a pesar de que me había visto se paraba alguna vez a ver que hacía.
Yo gire a mi izquierda para ir al Pico Portezuela con 1758 metros de altura. Las vistas según te vas acercando son increíbles.
Me muevo por toda la zona, porque mires por donde mires es maravilloso, me siento un rato para descansar y disfrutar de lo que tengo delante de mis ojos.
Va siendo hora de continuar, pues como decía el vecino de Villarejo ya voy algo tarde. Miro hacia delante y me queda un largo trecho.
Regresamos por donde hemos venido hasta el Collado de la Portezuela. Según voy bajando hacia él, me fijo cual es la zona mejor para subir el siguiente repecho que me espera. Ahora voy a caminar por la Crestería de esta parte de la Sierra de La Paramera que aún me quedaba por conocer. El terreno es un poco sube y baja, rodear grandes bloques de piedra, sortear piornos. Vamos esta zona es toda una aventura, eso sí, tendremos unos miradores preciosos hacia el Valle del Alberche a la derecha y a nuestra izquierda la ciudad de Ávila en el horizonte. En alguna ocasión deberemos de cruzar la alambrada para acercarnos más a la parte de la crestería.
Veo en el horizonte la silueta de un vértice geodésico, se trata de Los Carramales con 1833 metros de altura.
A partir de aquí vamos a comenzar el descenso, la primera parte será con bastante pendiente. Intento buscar el lugar más adecuado a veces acierto y otras no. Me fijo en algunos hitos de piedra que siempre nos ayudan para guiarme un poco en la mejor bajada. Llegamos a una zona de pinar, en la que vamos a entrar sin ver muy bien nuestro destino siguiente. Antes de adentrarnos en ellos, vemos delante de nosotros el Pico de la Solanilla que lo rodearemos por su izquierda.
En el interior del bosque de pinos, la señal del GPS de mi móvil no me sirve de mucho, pues no refleja el camino que debo de seguir. Por lo que no me queda otra que bajar y seguir bajando hasta conectar con la pista del pinar. De vez en cuando en un claro del pinar adivino que voy en buena dirección.
Me topo con una buena pista forestal, que haciendo amplias curvas va me va haciendo perder altura cómodamente. Salgo del pinar a la altura del arroyo del Barrizal. Escucho el rumor del agua, y me fijo a mi derecha como este pequeño arroyo a formado unas hermosas cascadas, que en día de lluvias tienen que ser todo un espectáculo.
Mi camino ahora me ofrece delante de mí, amplias vistas. A mi izquierda veo las antenas del Lanchal junto al Puerto de Navalmoral, subí a este lugar por esta bonita ruta Navalmoral al Lanchal por la Calzada Romana. La pista termina en la carretera que va al puerto, la cruzamos y nos dirigimos a una zona donde se unen varios arroyos que van a formar el de Santa María. La senda es muy agradable y nos va a conectar justamente a la cola del embalse de Navalmoral con el Sendero de Pequeño Recorrido PRC-AV 59.
Mi primera intención era haber llegado a tiempo al pueblo para comer allí. Pero la bajada algo rápida que acometí por el pinar, provoco en mis pies un sobrecalentamiento. Ya era tarde, tenía hambre, estaba cansado y aún me quedaban unos kilómetros para llegar decidí parar en este bello paraje a comer.
Sin reparo me descalce y metí mis pies en el agua. Estaba tan fría, que costaba el tenerlos durante algún tiempo dentro de ella. Pero me vino de perlas para refrescarlos. Saque las vituallas de mi mochila y me relaje durante un buen rato en este oasis.
Me calce y me dispuse a reanudar mi marcha. Al principio mis pies se notaban resentidos aún. Pero con el paso de los metros, agradecían el parón y el refrescón. La luz comenzaba a tener una suavidad aterciopelada sobre los campos. Es esa hora donde todo parece cambiar.
Me voy a encontrar un primer desvío que tomaré a la izquierda, según la baliza informativa que hay en el cruce. Paso delante de algunas callejas, me llaman la atención, y sin quererlo me desvío por una de ellas a mi izquierda. Sin saberlo me encuentro en Los Molinos de La Madrecilla. En la ruta que hice hacia El Lanchal, pase por esta zona, pero no me di cuenta de ellos. Me alegro de haberme desviado.
Me quedo un rato mirando lo poco que quedan de las edificaciones y sigo por una bonita senda. Me acerco a una de las parcelas y curiosamente me viene un burrito a toda pastilla. En cuanto llega a mi altura retrocede y se va, me acerco para intentar convencerlo que vuelva de nuevo. El poquito a poco va perdiendo el miedo y se acerca.
Es una bonita estampa, me encantaría que no se perdieran. Ya llegando cerca del pueblo de Navalmoral de la Sierra, me encuentro con unos antiguos lavaderos.
Comienzo a adentrarme por las calles del pueblo, para llegar de nuevo a la Plaza Mayor desde donde arranque mi ruta esta mañana.
Hasta la próxima
Vídeo de la ruta
Vídeo del perfil de la ruta
Época recomendada: Cualquier época del año.
Transporte: Vehículo propio.
Participantes: Antonio
Nivel de dificultad: Dura Distancia: 20 km Desnivel + 1019 metros Desnivel - 1005 metros Tiempo total: 7h 58' Tiempo en movimiento: 6h 27' Tiempo parado: 1h 30' Velocidad media total: 2,5 km/h Velocidad media en movimiento: 3,08 km/h Ritmo medio total: 24:18 min/km Ritmo medio en movimiento: 16:34 km/h Indice IBP index: 102 Informe